Cazafotosub: cazar con la cámara, competir sin dañar el mar
La Federación Española de Actividades Subacuáticas ha celebrado este fin de semana el Campeonato de España de esta especialidad, enmarcada en los Juegos del Agua

Hay deportes que se miden en segundos y otros que se deciden en el silencio. La cazafotosub en apnea pertenece a los segundos. En Melilla, dentro de los Juegos del Agua organizados por ADESP junto a 11 Federaciones Deportivas Españolas, la Federación Española de Actividades Subacuáticas (FEDAS) ha celebrado este fin de semana su Campeonato de España, una competición en la que el objetivo no es capturar un pez, sino fotografiar la mayor variedad posible de especies sin alterar su entorno.
La disciplina reúne tres habilidades muy distintas: bucear a pulmón libre, dominar la técnica fotográfica submarina y conocer la biología y los hábitats de la fauna marina. El deportista debe descender aguantando la respiración, controlar la flotabilidad y aproximarse con sigilo para no espantar a los peces. La mayoría de las imágenes se capturan a menos de tres metros de profundidad, aunque algunas inmersiones superan los 20 metros.
Es una disciplina muy exigente porque el deportista tiene que controlar la respiración, la flotabilidad, la cámara y, al mismo tiempo, leer el comportamiento de los peces
“Es una disciplina muy exigente porque el deportista tiene que controlar la respiración, la flotabilidad, la cámara y, al mismo tiempo, leer el comportamiento de los peces”, explica Eduard Centelles, presidente de FEDAS. “No basta con tener una buena cámara: hay que saber esperar, acercarse sin molestar y entender lo que ocurre bajo el agua”.
El equipo es aparentemente sencillo —máscara, tubo, aletas, traje de neopreno y cámara protegida con caja estanca—, pero la exigencia es enorme. Durante jornadas de alrededor de cinco horas, los participantes realizan cientos de inmersiones consecutivas, generalmente desde la costa, lo que reduce el impacto ambiental y evita el uso de embarcaciones.
“La cazafotosub es un Deporte profundamente respetuoso con el mar. No se extrae nada, no se altera el hábitat y, además, las imágenes que se obtienen gozan de un enorme valor para divulgar la riqueza de nuestros fondos marinos”, añade Centelles.
Al terminar, cada deportista selecciona las fotografías que presenta al jurado. La puntuación valora tanto la calidad técnica y artística de la imagen como la dificultad de capturar cada especie. Un biólogo está presente durante la deliberación para confirmar la identificación de los peces, y las puntuaciones se ajustan mediante coeficientes según se trate de especies comunes, poco frecuentes o raras.
“El jurado valora la belleza de la fotografía, pero también la dificultad de la captura. Fotografiar una especie rara, en movimiento y sin asustarla es mucho más complicado”, señala el Presidente de FEDAS.
España es un referente internacional en esta especialidad, una de las diez disciplinas subacuáticas reguladas por FEDAS. “Contamos con los mejores fotógrafos en apnea, el nivel es altísimo en Melilla y es por eso por lo que se han obtenido imágenes espectaculares”, destaca Centelles.
Para el dirigente, Melilla ofrece un escenario ideal para una competición que une Deporte, arte y respeto por el medio marino. “Los Juegos del Agua nos permiten mostrar una disciplina diferente, muy ligada al conocimiento del mar y a la sostenibilidad. Melilla tiene unas condiciones excepcionales también bajo el mar y estamos convencidos de que esta competición deja un primer legado en la ciudad”.



