Elena Vera, una mujer que define el espíritu de superación
La deportista, que se alzó con el tercer puesto en el reciente Mundial de Hydroflyha, ha regresado al agua tras una lesión que la apartó de la competición durante dos años

Empezó en el Flyski a los 31 años casi por casualidad. Una dura lesión la mantuvo más de dos años alejada del agua pero decidió volver. El pasado fin de semana, Elena Vera culminó ese camino con un tercer puesto en el Campeonato del Mundo de Hydrofly celebrado en Mazarrón.
“A los 31 años me subí por primera vez a una tabla de Flyski”, explica Elena. “Fue en un alquiler y simplemente quería probar algo nuevo no tenía intención de empezar una carrera deportiva, ni mucho menos imaginaba que algún día acabaría subida a un podio mundial. Pero en cuanto conseguí levantarme sobre el agua, algo cambió. La sensación de libertad era increíble. También la de empoderamiento. Desde fuera parece un deporte casi imposible, pero la primera vez que consigues mantenerte en equilibrio sobre el agua descubres que, con práctica, puedes llegar mucho más lejos de lo que imaginabas. Y yo quería más.”
Simplemente quería probar algo nuevo (...). Pero en cuanto conseguí levantarme sobre el agua, algo cambió. La sensación de libertad era increíble. También la de empoderamiento
Después llegaron los trucos, las exhibiciones, las competiciones y muchos años de entrenamiento: “He sido campeona de España en dos ocasiones, he conseguido varios subcampeonatos de España y de la Copa del Rey y también alcancé un tercer puesto en el Europeo.”
Pero el deporte también tiene una cara mucho más dura. Llegaron las caídas y, con ellas, uno de los momentos más difíciles de su trayectoria: “En 2016 sufrí una fuerte caída y me hice bastante daño. Aquello me mantuvo apartada del agua durante más de dos años.”
En 2016 sufrí una fuerte caída y me hice bastante daño. Aquello me mantuvo apartada del agua durante más de dos años
Volver después de algo así no fue fácil, había que enfrentarse otra vez al líquido elemento , recuperar sensaciones y, sobre todo, vencer el miedo que queda después de una caída importante: “Pero cuando volví fue increíble. Incluso mejor que la primera vez.”
Ese regreso terminó convirtiéndose en una nueva etapa. No se trataba simplemente de volver a practicar Flyski, sino de demostrarse a sí misma que aquella lesión no tenía por qué ser el final de su historia en este deporte.
La exhibición de flyski que se ha vivido en la Ensenada de los Galápagos de Melilla, durante la inauguración de los Juegos del Agua, ha sido uno de los grandes momentos que ha dejado este evento multideportivo que reúne a 11 Federaciones Españolas junto a ADESP, la Asociación del Deporte Español. Los Juegos se celebran en la ciudad autónoma hasta el día 18 de octubre.



