Cómo superar la ansiedad dejando de luchar
La verdadera salud mental es la flexibilidad psicológica

E xiste una fantasía recurrente en la mente de toda persona que sufre ansiedad: el 'Día Cero' . Ese día hipotético en el futuro en el que nos levantaremos sin ningún rastro de miedo, con la mente en silencio absoluto y el pecho ligero. Creemos que solo entonces, cuando hayamos "vencido" a la ansiedad, podremos empezar a vivir de verdad, a viajar, a emprender o a enamorarnos. Esta mentalidad, que trata la ansiedad como un tumor que debe ser extirpado quirúrgicamente, es paradójicamente la principal fuente de nuestro sufrimiento crónico.
La psicología moderna, especialmente a través de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), propone un giro copernicano: el objetivo de la salud mental no es la eliminación de los síntomas, sino la recuperación de la funcionalidad. Imaginemos la ansiedad como unas arenas movedizas. El instinto nos grita que luchemos, que pataleemos para salir. Pero en las arenas movedizas, cuanto más luchas, más te hundes. La única forma de no ser tragado es hacer lo contraintuitivo: tumbarse, aumentar la superficie de contacto y dejar de pelear. Con la ansiedad ocurre lo mismo; lo que la convierte en un trastorno no es la presencia de miedo, sino nuestra resistencia desesperada a sentirlo.
Este nuevo enfoque nos invita a cambiar la pregunta. En lugar de preguntar "¿Cómo hago para que esto se vaya?", preguntamos "¿Cómo puedo llevarme esta sensación conmigo mientras hago lo que me importa?". Es la diferencia entre intentar detener el mar (un esfuerzo inútil y agotador) y aprender a surfear. El surfista no odia las olas, las respeta y las utiliza. Sabe que caerse es parte del proceso, pero no se queda en la orilla esperando un océano plano que nunca existirá.
Renunciar a la 'cura' suena a derrota, pero es la mayor victoria posible. Significa dejar de poner tu vida en pausa. Significa que puedes ir a esa cita con el corazón a mil, que puedes dar esa conferencia con las manos sudando y que puedes ser feliz con ansiedad, no a pesar de ella. La verdadera salud mental es la flexibilidad psicológica: la capacidad de sentir todo el espectro de emociones humanas (las agradables y las desagradables) sin que ninguna de ellas tome el timón de tu barco. Deja de intentar vaciar el mar y empieza a aprender a navegar.
Deja de intentar vaciar el mar y empieza a vivir hoy mismo. Aprende a navegar tus emociones apoyándote en los especialistas de salud integral de www.plancooper.com.
Marcus Cooper es multimedallista olímpico y dirige el Plan Cooper


