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Histórico póker de Tapia y Coello en París

Chingotto y Galán llevaron al límite a los Golden Boys, sirvieron para ganar, pero acabaron cayendo por tercera vez en la final de Roland Garros por 6-3, 4-6 y 7-6.

Jesús Mata462 palabras

Historia del pádel. Del deporte, vaya. Lo que han conseguido este domingo Agustín Tapia y Arturo Coello en la final del Paris Major 2026 imponiéndose a Ale Galán y Federico Chingotto es algo más que un cuarto título consecutivo en la capital francesa.

Porque Tapia y Coello vuelven a demostrar que no están saciados . En una pareja ganadora, muy ganadora, y que tanto genera, el hartazgo prematuro puede ser el mayor de los peligros. Más incluso que cualquier rival. Pero la forma y el fondo con el que han levantado este domingo el título de París demuestra que no están ni lejos.

Y es que la final comenzaría en forma de tanteo, de medición por parte de dos parejas que se conocen a la perfección y que en su enfrentamiento número 40 (26-13) demostraron una vez más que en los detalles hay un mundo por explorar. Y recorriéndolo pasarían los primeros seis juegos.

No sería hasta el séptimo capítulo cuando se desatarían las hostilidades y sería Chingalán los que disfrutarían de hasta tres opciones de rotura . Tres vidas salvadas por parte de los Golden Boys que, indemnes, buscarían romper de vuelta sabedores de que hay una máxima no escrita en el pádel que dice que quien perdona, paga doble.

Una distancia que valdría para poner el primer parcial en el marcador de cara para los Gustavo Pratto y que amagaría en el amanecer del segundo set con convertirse en el golpe de gracia cuando entonces ellos no serían capaces de aprovechar dos oportunidades para abrir el marcador.

Y pagarían también caro ellos. Galán y Chingotto se encontraban cómodos en la final, habían caminado por la cornisa, y sabedores de que ante sus eternos enemigos les toca caminar por la cornisa se lanzarían a igualar la final a un parcial con el margen de romper en el momento justo.

Y ahí, con Chingotto variando ángulos y velocidades para scar de ritmo a Coello y con Tapia tocando un porcentaje mínimo de pelota , Chingalán trazaría el plan para por primera vez acariciar el título en París con una rotura que les permitiría servir para ganar la final. Y, aún así, en su versión súper, no lo conseguirían.

Porque Tapia y Coello no están saciados. Es más, tienen un hambre voraz . Y se lanzarían, primero, a por la rotura salvadora, a por el servicio necesario y, después, a por un tie-break que dominarían desde la primera pelota.

La constatación, una más, de que son una pareja de época , de que lo suyo es hacer historia y que, si ellos no se conforman, su legado va a ser solo lo que ellos quieran. Sin peros ni comparaciones. Se lo han ganado y en días como hoy, hay que valorarlo el doble.

Tapia y Coello celebran la victoria en París. Premier Padel
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