Martina Calvo, la futbolera que probó en Osasuna y que ha roto los moldes del pádel: "Era un poco paquete"
La navarra, que ayer se convirtió con 18 años en la jugadora más joven de la historia en ganar un torneo de Premier Padel, también probó suerte en el fútbol antes de decantarse por la pala

Martina Calvo acaba de escribir su nombre en la historia del pádel . Con apenas 18 años , la navarra se convirtió ayer en Londres en la jugadora más joven de la historia en ganar un torneo del principal circuito profesional . Lo hizo junto a Claudia Fernández, en apenas su segundo torneo como pareja, y derrotando en la final a las número uno del mundo, Gemma Triay y Delfi Brea . Tenía 18 años, un mes y cuatro días. El récord de precocidad ya es suyo.
Pero antes de convertirse en una de las grandes irrupciones del pádel español, Calvo también intentó hacerse un hueco en otro deporte. Y no precisamente en uno ajeno a su tierra . El fútbol formó parte de su camino deportivo y llegó a probar con Osasuna, aunque aquella aventura terminó teniendo una conclusión bastante diferente a la que cualquiera podía imaginar ahora.
"No me sacaban mucho, era un poco paquete", contaba la propia Martina a MARCA el año pasado al recordar aquella época. Una frase que resume con naturalidad una etapa en la que el fútbol era una posibilidad, pero todavía no había aparecido la jugadora que hoy deslumbra en las pistas de pádel.
Calvo llegó a jugar también con chicos. “Jugaba con chicos y me pasaban”, explicaba sobre aquellos partidos, antes de reconocer que terminó cansándose del balompié. Su historia, vista desde el presente, resulta especialmente curiosa: una deportista que pasó por el césped antes de encontrar en la pala el escenario en el que acabaría haciendo historia. " A los 10 me gustaba más el fútbol que el pádel, pero se me daba mejor el pádel y lo dejé a los 12 o 13 . En el fútbol al final me lo pasaba bien con mis amigas, pero poco más, y con el pádel veía que me iba bien y se me daba mejor...", c ontaba a MARCA hace unos días , reconociendo además que sigue siendo muy futbolera.
En el fútbol al final me lo pasaba bien con mis amigas, pero poco más, y con el pádel veía que me iba bien y se me daba mejor
Y Osasuna no se ha olvidado de aquella niña que pasó por sus filas. Ayer, después de la victoria de Calvo en Londres, el propio club rojillo quiso felicitarla públicamente a través de sus canales oficiales. “¡Queremos felicitar a la navarra Martina Calvo por haberse proclamado campeona del London P1, convirtiéndose en la jugadora más joven de la historia en ganar un torneo de Premier Padel! ¡Enhorabuena, campeona! Zorionak!”, publicó Osasuna. Un bonito reencuentro entre la que fue una etapa de su pasado deportivo y el presente que acaba de convertirla en historia del pádel.
Porque ayer, en Londres, Calvo dio el salto definitivo. Ella y Claudia Fernández, de 20 años, habían debutado como pareja apenas una semana antes y ya habían alcanzado la final en Pretoria . En Londres repitieron presencia en el último partido y esta vez dieron un paso más: derrotaron en semifinales a Bea González y Paula Josemaría, la pareja número dos del mundo, y en la final hicieron lo propio ante las número uno, Gemma Triay y Delfi Brea.
Dos torneos, dos finales, primer título.... y récord
Martina Calvo superó ayer la marca de precocidad que hasta ahora pertenecía a Andrea Ustero, que había levantado un título de Premier Padel con 18 años, dos meses y cuatro días. La navarra lo ha conseguido con 18 años, un mes y cuatro días.
La diferencia entre aquella niña que jugaba al fútbol y la jugadora que ayer levantó el trofeo en Londres no está tanto en la edad como en todo lo que ha sucedido entre medias. Calvo encontró en el pádel un deporte en el que explotar sus condiciones y, con el paso de los años, fue construyendo una progresión que ahora parece haberse acelerado de golpe.
Su irrupción no es, por tanto, la de una jugadora que acaba de aparecer de la nada. Es la culminación de un camino que comenzó también sobre un campo de fútbol y que ahora la ha llevado a convertirse, con sólo 18 años, en la campeona más joven de la historia.
Quizá ahí esté una de las mejores maneras de entender a Martina Calvo: en aquella niña que todavía no destacaba especialmente con un balón en los pies y que, con la misma naturalidad con la que entonces decía que era “una paquete”, hoy se ha plantado ante las mejores del mundo y ha acabado derrotándolas. Lo que pasó a ser una promesa... se ha convertido en realidad.




