Rakel Mateo deja el triatlón y se pasa a la paraescalada
La vasca, que ha competido en tres Juegos Paralímpicos, comienza en el deporte que se estrenará en los Juegos de Los Ángeles 2028

Rakel Mateo ha anunciado esta semana que deja el triatlón, deporte en el que la vasca ha competido en tres Juegos Paralímpicos (Río 2016, Tokio 2020 y París 2024), para emprender una nueva aventura. La vasca se pasa a la paraescalada, un nuevo deporte que debuta en Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028 .
"Por circunstancias de la vida, dejo el mundo del triatlón, que no el deporte, porque ya no concibo la vida sin él , al nivel que sea... Decir que en aquel año 2013 cuando hice mi primer triatlón en Zumaia (gracias al club Zumaia Triatlon Taldea, Andoni, Alex etc...) jamás se me pasó por la cabeza que llegaría hasta donde finalmente llegué. Vivir tres Juegos Paralímpicos, ni en los mejores sueños , sin duda toda una montaña rusa de emociones todos estos años", reconoce en sus redes sociales.
"Me voy con la tranquilidad de saber, que en cada momento hice lo que estuvo en mi mano para hacerlo lo mejor posible , y que conseguí, lo que conseguí. No digas el día de mañana… 'Y si lo hubiera intentado'. Cierro otra etapa de mi vida, esperando a ver qué pasa en la siguiente", añade la vasca.
Rakel Mateo lleva dos palabras tatuadas en los brazos . En el derecho se puede leer ‘ Esperanza’ y en el izquierdo, ‘Sueños’ . Ambas resumen muy bien su filosofía de vida y también en el deporte. Su nueva esperanza es la paraescalada -competirá en la clase AL2 (discapacidad en extremidad inferior)- y el sueño: estar en sus cuartos Juegos. "Necesitaba un nuevo reto que me motivara tanto física como mentalmente ", ha reconocido la deportista del Basque Team.
Necesitaba un nuevo reto que me motivara tanto física como mentalmente"
Su vida ha estado llena de obstáculos, pero ella siempre ha sabido verle el lado positivo a todo. Primero fue la anorexia . Empezó con trastornos alimenticios a los 12 años y duraron una década . Pasó por una etapa de autodestrucción en los que había días en los que lo único que tomaba era un vaso de agua. La superó.
Cuatro años después se le cayeron 100 kilos en la pierna izquierda, la carga que estaba manejando en el supermercado donde trabajaba. Tras el accidente, el deporte se convirtió en su mejor terapia en una época en la que sus días transcurrían entre médicos, abogados, la mutua… Y el triatlón fue su mejor medicina. Debutó con la selección nacional en una Copa del Mundo celebrada en Madrid en 2014 y un año después se colgó el bronce europeo en Ginebra. Deja el triatlón con 2 diplomas paralímpicos en tres Juegos, un cuarto puesto en el Mundial de Abu Dhabi en 2021 y cuatro medallas (tres de bronce y una de plata) en Europeos.
Durante este tiempo le tocó reinventarse de nuevo porque 20 años después del accidente laboral, a seis meses de los Juegos de Tokio, le amputaron la pierna. Llevaba dos décadas conviviendo con el dolor. Tomaba más pastillas que comida y ya no podía más. "Con la amputación perdí una pierna pero gané mucho más", decía entonces a MARCA.
En los Juegos de Río 2016 corrió con muletas, en Tokio 2020 lo hizo con muletas y prótesis, y en los de París 2024 sin muletas y con prótesis. Mateo es experta en reinventarse.



