Ettore Messina: "El Real Madrid sería competitivo en la NBA si..."
El exentrenador se pasa por Otra Ronda en Radio MARCA y responde a la incógnita de si el conjunto blanco podría jugar en Estados Unidos

E ttore Messina puso el foco en uno de los grandes condicionantes a la hora de medir a los mejores equipos europeos con las franquicias de la NBA: el físico . El entrenador italiano, antiguo técnico del Real Madrid , analizó en ‘Otra Ronda’ de Radio MARCA con Carlos Vicente Gómez las diferencias que existen entre ambos mundos y señaló la profundidad de las plantillas como otro de los factores determinantes.
Messina considera que los grandes equipos del baloncesto europeo tienen capacidad para competir en un partido puntual contra una franquicia NBA , especialmente al comienzo de la temporada. “Todos los equipos europeos, sobre todo los más fuertes, pueden jugar un partido contra un equipo NBA . Acostumbrarse y jugarlo bien. Sobre todo, al principio de temporada”, explicó el técnico italiano.
La situación cambia, según su análisis, cuando se traslada el escenario a una temporada completa de la NBA. El exigente calendario, con 82 partidos de temporada regula r, obliga a disponer de una plantilla con muchos recursos para afrontar el desgaste físico. “A lo largo de la temporada y jugando 82 partidos, hay que acostumbrarse. Y hay que tener una plantilla muy larga, con muchos jugadores que pueden aportar” , apuntó Messina.
Más allá de la calidad individual, el entrenador italiano señaló el aspecto físico como una de las principales diferencias entre las dos competiciones. Para Messina, igualar el talento no sería suficiente para afrontar con garantías el ritmo de una temporada NBA. “Sobre todo, hay que igualar el nivel físico, no solo de talento” , destacó.
Una cuestión que considera especialmente relevante al comparar a los equipos europeos con las franquicias estadounidenses: “El nivel físico es un tema bastante clave, comparando equipos europeos y equipos NBA” .
Las palabras de Messina ponen así el acento en una cuestión que va más allá de la capacidad de los jugadores y apunta directamente a las exigencias estructurales de la NBA: un calendario mucho más extenso, mayor número de partidos y la necesidad de contar con una rotación profunda para mantener el nivel durante toda la temporada.







