Luis Manuel Corchete: "Hay que introducir la tecnología o estamos acabados"
El exmarchador olímpico, ahora entrenador de Miguel Ángel López, defiende la incorporación de sistemas tecnológicos para acabar con la subjetividad en las amonestaciones y reclama estabilidad en las distancias olímpicas

Luis Manuel Corchete conoce la marcha atlética desde todos sus ángulos. Fue atleta, alcanzó el sueño olímpico con 37 años en Tokio 2021 y ahora vive las grandes competiciones desde la otra parte, como entrenador de Miguel Ángel López , subcampeón de Europa de maratón marcha en Birmingham. En Radio MARCA, el exmarchador defendió el futuro de una disciplina que, a su juicio, necesita estabilidad, tecnología y mayor reconocimiento.
Corchete reconoció que vivir una gran competición desde el banquillo puede resultar incluso más complicado que hacerlo como atleta. “El sábado lo pasé regular”, explicó al recordar la final europea de Miguel Ángel López . Su experiencia como deportista de alto nivel, sin embargo, le permite comprender las sensaciones y dificultades que atraviesa su pupilo durante una competición.
El entrenador destacó la importancia de reconocer el trabajo que existe detrás de cada éxito. Considera acertado que los técnicos reciban también medallas en los grandes campeonatos porque son quienes acompañan al deportista durante semanas de concentración y preparación. En su caso, las últimas cinco o seis semanas antes del Europeo transcurrieron en Font Romeu después de una etapa previa en el CAR Sierra Nevada.
Su propia trayectoria le permite entender el valor de la perseverancia. Corchete consiguió la mínima olímpica para Tokio cuando tenía 37 años, después de una carrera marcada por la constancia. La pandemia le ofreció una última oportunidad para perseguir el sueño que se le había resistido durante años. “ Me propuse disfrutar cada momento, cada día, como si fuera el último de mi vida entrenando ”, recordó. Finalmente, creyó en sus posibilidades y consiguió convertirse en el primer deportista nacido en Torrevieja en participar en unos Juegos Olímpicos.
Ahora, como entrenador, mantiene buena parte de la filosofía que aprendió durante más de 15 años junto a José Antonio Carrillo , al que considera “un padre” dentro de la marcha. Al mismo tiempo, intenta adaptar los entrenamientos a las necesidades actuales y aprovechar todo lo aprendido de otros técnicos y compañeros.
Uno de los asuntos que más preocupa a Corchete es la incertidumbre sobre el futuro de la marcha olímpica . Tras la desaparición de los 50 kilómetros y los cambios de distancia y formato registrados en los últimos ciclos, considera que la disciplina ha sufrido demasiadas modificaciones. “Nos han mareado un poco”.
Para él, una de las claves para recuperar credibilidad pasa por la tecnología. "Yo abogo por introducir la tecnología sí o sí porque si no, estamos acabados ". Defiende la implantación de sistemas capaces de acabar con la subjetividad de las amonestaciones. Según explicó, la Universidad de Barcelona ya trabaja con un sistema que ha sido probado en competiciones, aunque reclama inversión para completar su desarrollo y aplicación.
Corchete también reivindicó que la marcha vuelva a tener mayor protagonismo dentro de los estadios . Como atleta, reconoce que prefiere finalizar las grandes pruebas en la pista, por el ambiente y la conexión con el público. “He sido un romántico del atletismo y me gusta estar por debajo del túnel y llegar al estadio”.
Su mensaje final fue claro: seguir trabajando para que la marcha conserve su espacio y reciba el reconocimiento que merece. “ Queremos que nos den la visibilidad que merecemos y que merece la marcha ”.







