Alerta Premier: ¿Hay riesgo de quiebra?
El 94% de los clubes de las cinco principales divisiones de Inglaterra perdieron dinero en 2025-2026, según el IFR, el nuevo ‘controller’ público de su fútbol

El ecosistema de clubes del fútbol inglés está quebrado. Esta es la principal conclusión que deja el extenso informe publicado esta semana por el IFR, el nuevo regulador independiente –y público, promovido por el propio Gobierno británico– que controlará el devenir del deporte rey en su país de origen. El dato es alarmante: el 94% de los clubes de las cinco principales divisiones del fútbol inglés perdieron dinero en 2025-2026. Y lo que es igual o más esclarecedor: este déficit ya es crónico.
Según el State of the Game Report, la subsistencia de los clubes tiene una dependencia directa de las inyecciones de capital y las aportaciones que puedan ir dando temporada tras temporada sus propietarios. Ejemplos hay miles. En el Tottenham Hotspur, la familia Lewis ha inyectado 320 millones de libras (373 millones de euros) sólo en este último año para ir compensando pérdidas pasadas y poder afrontar una nueva campaña en busca de los puestos altos de la Premier League. Pese a la inversión, los spurs están, nuevamente, coqueteando con el descenso a Championship.
El informe destaca que, entre marzo de 2025 y marzo de 2026, 67 clubes necesitaron seis o más aportaciones de capital y 28 recibieron al menos 12. Una rutina ya que hace de las inyecciones un actor más de la operativa ordinaria de los clubes. Y el regulador destaca, como un punto débil, que 76 de las 112 entidades participantes en el informe carecen de un plan de contingencia ante una retirada repentina del principal accionista o un hundimiento de las capacidades financieras del mismo. Es decir: más de dos tercios de los clubes se verían en graves problemas de supervivencia si el dueño dejara de regar con dinero año tras año a su equipo. El propio IFR recuerda los casos recientes del Sheffield Wednesday, el Derby County o el Wigan Athletic. “ Las consecuencias -de una posible desaparición- afectan no sólo al equipo y a sus aficionados, sino también a toda la comunidad y a la economía local ”, remarca en el informe, en el que habla de su “compromiso de proteger a los clubes como activos sociales y culturales de gran valor”.
De hecho, por debajo de la Premier League, el 83% de los clubes de la EFL (Championship, League One y League Two) y la National League cuenta con un resultado operativo de caja negativo. Por ende, el 66% reconoce que no podría mantener la actividad durante más de noventa días sin nuevas aportaciones de sus propietarios y el 29% no alcanzaría los treinta días. Cualquier imprevisto en su operativa puede resultar fatal para estos clubes. Ni qué decir descensos de categoría.
La deuda, disparada: 1.000 millones más sólo en dos años
Además, el informe destaca los compromisos de deuda que están adquiriendo los clubes ingleses. En sólo dos años, han pasado de arrastrar 4.100 millones de libras (4.850 millones de euros) a 5.100 millones de libras (6.035 millones de euros), según sus proyecciones para 2026-2027. El recurso de acudir a la financiación externa está cada vez más incorporado en la gestión a medida que las aportaciones de capital resultan insuficientes. En este punto están encontrándose nuevas fórmulas, pero también riesgos. Como ya ha sucedido en España, en la Premier y el fútbol inglés también se están tirando de palancas.
El 75% del pasivo lo acapara la Premier League, con lo que se puede centrar en la máxima categoría otra de las alarmas que enciende el IFR: se están comprometiendo ingresos futuros y activos propios para navegar en este mar de pérdidas. Y entre medias, los gastos financieros se han disparado desde la pandemia: de 97 millones de libras (115 millones de euros) en 2020-2021 a 455 millones de libras (538 millones de euros) en 2024-2025. El 79% de los clubes de la Premier mantienen deuda a tipo variable en un contexto en el que e l tipo de interés se elevó del 3,4% al 11% en estos últimos años, recuerda el regulador.
En datos: el valor de los activos y flujos pignorados asciende a 13.700 millones de libras (16.200 millones de euros). A ello se suma una deuda neta por traspasos de 3.400 millones de libras (4.023 millones de euros), resultado de una política de inversión en fichajes mucho mayor que en ventas. Aunque la tendencia esté cambiando, con un gran movimiento de futbolistas en el mercado interno, los clubes ingleses todavía tienen pendientes de pago 4.800 millones de libras (5.680 millones de euros).
Para anticipar esos cobros, ha crecido el uso del factoring de traspasos. El volumen anual pasó de 55 millones de libras (65 millones de euros) en 2020–2021 a 779 millones de libras (922 millones de euros) en 2024 –2025. Los cinco principales financiadores concentran el 93,6% de la actividad, una dependencia que se puede traducir en un grave problema si cambia el apetito de riesgo del crédito privado.
La paradoja: más ingresos que nunca
El regulador también analiza el exponencial incremento del negocio del fútbol inglés. Factura más que nunca, los clubes ingresan más que nunca. Una paradoja si se atiende a la inestabilidad y los riesgos mencionados anteriormente. Sólo los equipos de la Premier League facturaron 7.821 millones de libras (9.153 millones de euros) en 2024-2025, un 4% más interanual. La cifra de negocio ha sumado 2.000 millones de euros en los últimos siete años, según datos extraídos de Intelligence 2P, la unidad de estrategia e inteligencia de mercado de 2Playbook.
El reparto más equitativo de la televisión y el incremento generalizado del negocio comercial han permitido a los clubes de liga inglesa alcanzar una cifra de negocio media de 338 millones de libras (396 millones de euros), un 33% superior a la que generaban antes de la pandemia y el doble que registraban hace 10 años.
Sin embargo, la media de pérdidas que registran los clubes de la Premier League ha pasado de 20 millones de libras (24 millones de euros) en 2021-2022 a 44 millones de libras (52 millones de euros) en 2025-2026, según el IFR. En Championship, la cifra se situaba en 22 millones de libras (26 millones de euros) esta última temporada, equivalentes al 59% de la facturación. En League One, representaban el 67% de los ingresos y en League Two, algo más del 40%.
Para el regulador, esta situación de insostenibilidad no se limita únicamente a los sueldos de los futbolistas . Hasta 17 clubes de la EFL y la National League soportaban la pasada campaña unos costes operativos –ajenos al coste de plantilla deportiva– superiores al 100% de sus ingresos.
Por todo ello, en el balance, más del 20% de los clubes de la Premier League presentan un patrimonio neto negativo, y más del 60% en el caso de los equipos de la EFL y la National League. Y aquí el regulador pone el foco en Championship, una categoría ultradeficitaria en la que los propietarios de los clubes asumen grandes riesgos financieros –principalmente, en fichajes y coste de las plantillas– con el objetivo único de alcanzar la Premier League y el mínimo de 125 millones de euros que tiene garantizado por televisión un equipo de la competición.
Nuevas medidas: licencias de la IFR para 2030
Para dar vuelta a la situación, el IFR plantea varias medidas. La primera y más relevante, sustituir la actual autorregulación de las ligas por un sistema público de licencias para competir en sus diferentes categorías. El plan es que esté en funcionamiento para la temporada 2030-2031. Para obtenerla, los clubes profesionales deberán cumplir con las medidas que imponga el controller en materia de control de costes y planificación financiera.
Además, el IFR también podría intervenir en la distribución de los ingresos de las ligas y en el reparto a otras categorías, un asunto en el que hoy la Premier League y la EFL siguen sin acuerdo para el nuevo ciclo. La Primera División le ofrece a la gestora de las categorías justo por debajo hasta 1.500 millones de libras (1.775 millones de euros) de financiación adicional durante los próximos diez años. A cambio, estos equipos deberán cumplir con un mayor control del gasto, adecuándose al plan de limitar el coste de plantilla deportiva al 85% de los ingresos totales –algo muy similar al squad cost ratio de UEFA– en el que trabaja la Premier League para activar en un futuro inmediato.



