España podría acoger una gigantesca Luna de 310 metros y 5.000 millones de dólares
Moon World Resorts plantea construir un enorme complejo turístico

U na gigantesca esfera de más de 300 metros de altura, miles de habitaciones y una experiencia pensada para hacer sentir a los visitantes que están caminando sobre la Luna. Aunque pueda sonar a ciencia ficción, ese es el ambicioso proyecto que una compañía canadiense quiere llevar a la realidad y España figura entre los países que podrían convertirse en su futuro hogar.
El proyecto se llama Moon y esta impulsado por Moon World Resorts. La idea es levantar una construcción de unos 310 metros de altura y 271 metros de diámetro que reproduciría visualmente nuestro satélite y albergaría en su interior un gigantesco complejo turístico y de ocio. Eso sí, por ahora todo sigue sobre el papel: todavía no hay ciudad elegida ni obras en marcha.
Una Luna gigante sin salir de la Tierra
La gran apuesta del proyecto estaría en su interior. Sus responsables quieren recrear una superficie lunar para que los visitantes puedan vivir una experiencia similar a la de desplazarse por la Luna, incluyendo una sensación de gravedad diferente a la que existe en la Tierra.
E l complejo no sería precisamente pequeño. El diseño contempla un hotel de unas 4.000 habitaciones, un centro de convenciones, zonas comerciales, espacios de ocio y áreas residenciales. Alrededor de la enorme esfera también se levantarían unas 20 torres conectadas por una pasarela elevada, creando una especie de pequeña ciudad alrededor de la construcción.
La inversión prevista tampoco pasa desapercibida: unos 5.000 millones de dólares. La empresa pretende financiar buena parte del proyecto mediante inversión privada y la venta anticipada de cerca de 10.000 viviendas de lujo.
España compite como posible destino junto a países como Estados Unidos, China y Emiratos Árabes Unidos . La compañía espera que su primer complejo pueda estar operativo alrededor de 2032 , aunque antes tendrá que encontrar un emplazamiento definitivo, conseguir los permisos necesarios y, sobre todo, cerrar la financiación.
De momento, la gigantesca Luna sigue siendo una idea. Pero si finalmente encuentra un país dispuesto a apostar por ella, podría convertirse en una de las construcciones más sorprendentes jamás levantadas en la Tierra.



