Una isla de Noruega decide pintar una de las palas de una turbina eólica de negro: reduce drásticamente la mortalidad de las aves
Un alivio para las águilas de la zona

Smøla es una isla situada frente a la costa central de Noruega. El viento es uno de los factores climáticos más presentes en la ínsula, mientras que las aves rapaces habitan en ella de forma libre. Una lata de pintura negra ha demostrado que las turbinas eólicas y las aves pueden convivir sin problemas.
Un equipo de investigadores del Instituto Noruego de Investigación de la Naturaleza (NINA) pintó una sola pala de cuatro turbinas ubicadas en el parque eólico de Smøla en agosto de 2013 . Durante los siguientes tres años y medio, el equipo se dedicó a observar y contabilizar los cadáveres de aves que se encontraban bajo las turbinas.
7 años más tarde de pintar las palas, en 2020, la revista Ecology anda Evolution publicó los resultados, los cuales tuvieron tal magnitud que a día de hoy, asociaciones conservacionistas y promotores eólicos siguen citando el experimento. Los propios autores han descrito la prueba como lo suficientemente reveladora como para ser una pista prometedora de cara al futuro .
La isla de Smøla reunía las características perfectas para realizar el experimento. El parque eólico de la ínsula alcanzó su capacidad máxima de turbinas en el año 2005, con 68 turbinas. Mientras que en la isla también habita una de las poblaciones reproductoras más densas de águila marina de cola blanca de Noruega .
El NINA había pasado años registrando y monitorizando mediante telemetría satelital las muertes de las aves de la zona y buscando los cadáveres. Gracias a este estudio anterior al experimento de las palas negras, el equipo pudo comparar la mortalidad de las aves antes y después de la prueba.
De seis cadáveres de águilas de cola blanca a cero
En la primera semana de agosto de 2013, el equipo de investigadores pintó de negro una sola pala de cuatro trubinas situadas en el parque. Otras cuatro turbinas adyacentes sin modificar sirvieron como grupo de control. El resultado fue que en las cuatro turbinas pintadas, los investigadores encontraron 11 cadáveres antes del experimento y seis después . En las turbinas sin pintar, los cadáveres aumentaron de siete a 18 . En el caso concreto de las águilas de cola blanca, antes del tratamiento se encontraron seis cadáveres y ninguno después .
Los resultados del experimento de Smøla presentan una conclusión clara: una alteración en las turbinas de bajo coste económico reduce las muertes de aves y, en concreto las muertes de águilas de cola blanca, las reduce a cero.




