En 2023, un equipo de limpieza encontró dos ordenadores antiguos entre cajas: eran de los pocos microordenadores Q1 que se conservan y uno lo vendieron por 43.000 euros
Lo que parecía tecnología olvidada terminó siendo una auténtica pieza de la historia informática

Unas cajas olvidadas en una vivienda de Londres escondían una parte de la historia de la informática . En diciembre de 2023 , trabajadores de la empresa Just Clea r estaban vaciando una casa cuando encontraron dos ordenadores antiguos que parecían aparatos olvidados. No sabían que tenían delante dos piezas raras.
Tras consultar con un experto, descubrieron que se trataba de dos microordenadores Q1 , máquinas consideradas pioneras de la informática personal . El hallazgo resultó todavía más extraordinario porque solo se conocían tres unidades supervivientes.
El primero era un Q1 original fabricado en 1972 , mientras que el segundo correspondía a un Q1 Lite de 1976 . Ambos habían estado relacionados con una empresa de perforación petrolífera y acabaron enterrados bajo cajas durante décadas. La otra unidad Q1 conocida se encontraría en Escandinavia .
El ordenador de 1972 que acabó convertido en una pieza de coleccionista
El Q1 original tiene un lugar especial en la historia tecnológica. Fue fabricado por Q1 Corporation en Estados Unidos y utilizaba el procesador Intel 8008 , uno de los primeros microprocesadores comerciales. Además, integraba en un mismo equipo la pantalla, el teclado y una impresora, algo avanzado para comienzos de los años setenta.
Su tamaño y diseño pueden resultar llamativos hoy, pero en 1972 representaba una idea revolucionaria: disponer de un ordenador compacto y autónomo para utilizarlo fuera de los grandes centros de cálculo.
Después de ser encontrado, el modelo de 1972 fue exhibido públicamente antes de salir a subasta. Finalmente, alcanzó un precio de 37.179 libras, una cantidad equivalente a casi 44.000 euros . La cifra refleja el interés que despiertan las piezas tecnológicas capaces de conectar con los primeros pasos de la informática moderna.
Un hallazgo inesperado entre cajas
La historia también pone de manifiesto hasta qué punto objetos que parecen inservibles pueden esconder un enorme valor histórico. Los trabajadores que encontraron los ordenadores no buscaban tecnología antigua ni piezas de colección: simplemente estaban realizando una limpieza.
El caso del Q1 demuestra que la historia de los ordenadores no empezó con los equipos domésticos que se popularizaron décadas después. Mucho antes de Apple, Microsoft y los ordenadores personales modernos, máquinas como esta ya estaban abriendo el camino hacia una revolución tecnológica que cambiaría la vida cotidiana.



