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En 1881, en Yosemite se excavó un túnel en el tronco de secuoya gigante de 2.300 años, fue la gran atracción del parque hasta que se derrumbó: nunca más se taló otro árbol

El árbol medía casi 70 metros de altura y 8 de ancho

Neus Pachon390 palabras

A lo largo de la historia han existido trabajos extraños, fuera de lo común, pero pocos como el encargo que recibieron los hermanos Scribner en 1881 en Yosemite (California) : ampliar una cicatriz en una secuoya hasta convertirla en un túnel.

Este árbol de casi 70 metros de altura y 8 de ancho se vio modificado tras un incendio y en su base apareció una cicatriz . Apertura que, tras el trabajo del ser humano se convirtió en un túnel lo suficientemente grande como para que pudiera pasar la gente y convertirse, cómo era de esperar, en el ser vivo más fotografiado de Estados Unidos.

Turistas venidos de todo el continente americano viajaban hasta la localidad de Yosemite para ver con sus propios ojos esta maravilla de la naturaleza y del hombre que terminó con su propio nombre: el Árbol del Túnel de Wawona. Sin embargo, solo se pudo disfrutar de esta nueva maravilla durante 88 años. Si bien este árbol, según cuentan los expertos, ha estado vivo más de 2300 años.

La secuoya de Yosemite, de desconocida a imagen de marketing

Debido a su fama mundial inesperada, poco tardaron las empresas de la época en sacar provecho de ello. Una compañía de seguros adoptó el árbol como símbolo de fortaleza y permanencia. Sin embargo, esa permanencia ya había sido socavada por la acción humana.

El final de la secuoya de Yosemite

Con el paso de los años y debilitado por la mano del hombre, el árbol poco a poco se fue inclinando hasta que cayó, en invierno, con el parque vacío. Como recuerdo, y por razones ecológicas, se decidió dejarlo ahí. A día de hoy es el hogar de infinidad de insectos y animales y ha pasado a llamarse el Árbol Túnel Caído.

Durante su vida, en pie, se extendió que era buena idea cavar un túnel en el tronco de un árbol, sin pensar en las consecuencias medioambientales y contra la naturaleza que conlleva esta práctica.

Con la caída del árbol de Yosemite, se puso fin a esta práctica y se apostó por preservar la naturaleza como es sin la intervención humana. El Wawona se convirtió en un caso de estudio contra sí mismo: la atracción que atrajo al público, luego demostró, con 2300 años de crecimiento reducidos a la nieve, el precio que había pagado por ella.

Secuoya del parque de Yosemite
Tiramillasciencia1881excavótúnel

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