La ciencia lo confirma: lo importante no es cambiar las sábanas cada semana sino cómo las lavas
La temperatura es la clave para poder eliminar todos los ácaros

Existe un debate constante en los hogares sobre cuál es el momento en el que se deben cambiar las sábanas de la cama. La idea más extendida es que se haga cada siete días, es decir, una vez a la semana, pero la ciencia no opina lo mismo.
Nuevos análisis científicos apuntan que, lo que realmente importa, no es la periodicidad con la que se cambian, sino la técnica para limpiarlas , como puede verse en el último estudio llevado a cabo por la Universidad de Sídney y Journal of Allergy and Clinical Immunology.
La razón principal de esta necesidad de desinfección son los ácaros, unos microorganismos invisibles que proliferan en los tejidos alimentándose de las células muertas de nuestra piel y que pueden causar alergias o problemas respiratorios.
¿Cómo se deben lavar las sábanas de la cama?
Otra investigación publicada en el año 2008 analizó la efectividad de la limpieza frente a estos ácaros, sometiéndolos a distintas temperaturas. Los resultados obtenidos mostraron que la temperatura del agua es lo más importante: en los lavados realizados a 30 grados solo se eliminó un 6,5% de los ácaros. A los 40 grados, el porcentaje de mortalidad ascendió al 9,6%.
Entonces, ¿cuál es la temperatura a la que debe hacerse? Ciclos a 60 ºC o utilizar tratamientos con vapor, de esta forma se elimina por completo. El doctor Jung-Won Park, de la Universidad Yonsei (Seúl, Corea del Sur) en el Congreso Internacional de la American Thoracic Society (ATS), apuntó: "El umbral térmico crítico para asegurar la erradicación total (100%) de la población activa de ácaros e inactivar sus alérgenos se sitúa a partir de los 60 °C o mediante el uso de ciclos de vapor térmico”.
Organizaciones como Allergy UK y la American Thoracic Society alertan de la importancia de lavar bien estos tejidos: "Para los pacientes con sensibilidad o alergia respiratoria a los ácaros del polvo, lavar la ropa de cama semanalmente a 60 °C es una medida fundamental, pues garantiza no solo el lavado estético del tejido, sino la desinfección biológica del textil”.





