Dos estudios aseguran que el pastoreo de ovejas en campos con paneles solares aporta a los agricultores beneficios económicos y ecológicos
Dos mundos, en principio, opuestos, podrían ser más cercanos de lo que se pensaba

Un equipo de investigadores de la Universidad de Cornel l, situada en Ithaca, Nueva York, Estados Unidos, ha demostrado que la transición energética y la ganadería tradicional pueden complementarse a través de la agrivoltaica.
Sus investigaciones confirman que integrar el pastoreo de ovejas en instalaciones solares genera un impacto positivo , uniendo la conservación de la biodiversidad con un impulso económico rural. ¿Cómo es esto posible?
La clave es la densidad del rebaño. Un estudio de la Facultad de Agricultura y Ciencias de la Vida (CALS) de Cornell comprobó que tener dos ovejas por hectárea incrementa en un 38% la presencia de insectos beneficiosos , como abejas y mariquitas.
Aunque más densidad permite tener un control de la hierba, concentraciones muy elevadas disminuyen la presencia de polinizadores como son estos insectos. Estos datos ofrecen a los productores y desarrolladores solares una nueva forma de planificar este tipo de terrenos.
Crean una herramienta para poder medir los resultados
Especialistas de la Escuela de Negocios SC Johnson de Cornell crearon una herramienta de modelado en hoja de cálculo para optimizar el sector, con la que se puede planificar la compra, venta y dimensiones de los rebaños en función de la vegetación del parque solar y los costes.
Con el pastoreo agrivoltaico, los ganaderos reciben un pago por el servicio de mantenimiento vegetal , lo que permite financiar su infraestructura y ampliar sus instalaciones, generar empleo local e impulsar economías rurales, y satisfacer la demanda de ganado ovino y reducir la dependencia de importaciones.
“El pastoreo de ovejas y el hábitat de insectos beneficiosos son dos temas de conversación recurrentes en torno al desarrollo de la energía solar . Pero lo que ha faltado es investigación que los considere como parte de un mismo sistema. Cuando hablamos de desarrollo solar sostenible, integrar estos debates en un marco único resulta muy útil para los agricultores y los responsables de la toma de decisiones en la comunidad”, explicó en un comunicado Leana Zoller, investigadora postdoctoral en recursos naturales en la Escuela Ashley de Desarrollo Global y Medio Ambiente de la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Cornell (CALS).
“Si impulsamos la industria ovina, ¿acabará la dieta estadounidense incorporando más cordero? ¿Podría ser un efecto secundario de la revolución de la energía solar? Creo que la respuesta es muy probablemente sí. Y cuando eso ocurra, cabría esperar que las empresas procesadoras y las industrias auxiliares regresen, que los bancos estén dispuestos a conceder más préstamos y que las cadenas de suministro se reactiven. Todo ello impulsa la economía, y en particular las economías rurales”, apuntó, por su parte, Vincent Slaugh, profesor adjunto de la Escuela de Administración Hotelera Peter y Stephanie Nolan de Cornell.



