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Durante 17 años, científicos añadieron ácido sulfúrico a un lago de Ontario: años después, la población de truchas bajó a la mitad y los peces crecen más lento

Los científicos acidificaron artificialmente el agua d para estudiar los efectos de la lluvia ácida

Bartolomé Saorin Rios347 palabras

Durante 17 años, un lago remoto de Ontario se convirtió en un laboratorio al aire libre. Entre 1976 y 1993, los investigadores añadieron ácido sulfúrico cada semana al agua del lago 223 para reproducir las condiciones provocadas por la lluvia ácida, un fenómeno que por entonces estaba dañando numerosos ecosistemas de Norteamérica y Europa. El experimento permitió observar de cerca cómo respondía un ecosistema acuático ante un aumento progresivo de la acidez.

El tratamiento hizo que el pH del lago descendiera de 6,8 a 5,2. Una vez finalizado el experimento, la acidez del agua comenzó a recuperarse y con el paso de los años su composición química volvió a acercarse a los niveles naturales . Sin embargo, los animales que vivían en el lago no siguieron el mismo ritmo de recuperación.

El agua se recuperó, pero los peces no

Uno de los efectos más llamativos se observa en la población de trucha de lago. Décadas después de que los científicos dejaran de añadir ácido, el número de ejemplares continúa por debajo de la mitad del que había antes del experimento . Además, los peces que sobreviven presentan un crecimiento más lento, una señal de que las consecuencias del proceso no desaparecieron cuando la química del agua volvió a la normalidad.

La acidificación no afecta únicamente a los peces de manera directa. También puede alterar los organismos más pequeños que forman la base de la cadena alimentaria y modificar las relaciones entre las distintas especies . En el caso de las truchas de lago, estudios anteriores han señalado que la reproducción puede verse comprometida cuando el pH cae por debajo de determinados niveles.

El experimento de Ontario deja así una conclusión importante: que un ecosistema recupere sus condiciones químicas no significa que vuelva automáticamente a ser como antes. La experiencia demuestra que las alteraciones provocadas por la contaminación pueden permanecer durante décadas en las comunidades biológicas, incluso después de que desaparezca la causa original. Para los investigadores, este lago sigue siendo una oportunidad única para estudiar cuánto tiempo necesita realmente la naturaleza para recuperarse de una perturbación ambiental.

Lago en Canada, imagen archivo EFE
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