El equilibrio del planeta se deteriora: siete de los nueve límites planetarios están fuera de control
Más de 60 científicos advierten de que ya se han rebasado los siete indicadores que se consideran nivel seguro

La Tierra se encuentra cada vez más lejos de las condiciones consideradas seguras para mantener la estabilidad de sus principales sistemas naturales. El Planetary Health Check 2026 , elaborado por más de 60 científicos y coordinado por el Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK), concluye que la humanidad ya ha superado siete de los nueve límites planetarios establecidos por la ciencia.
Estos límites sirven para medir hasta qué punto las actividades humanas están alterando procesos esenciales del planeta. El informe no plantea que la Tierra vaya a sufrir un colapso inmediato, pero sí advierte de que el margen de seguridad se está reduciendo y de que aumenta el riesgo de cambios a gran escala, persistentes y potencialmente difíciles de revertir.
Siete límites ya están fuera de la zona segura
Los siete límites que han sido sobrepasados son el cambio climático, la integridad de la biosfera , la transformación del sistema terrestre, el agua dulce, los flujos biogeoquímicos, la introducción de nuevas entidades y la acidificación de los océanos. Esta última se incorporó al grupo después de que los científicos determinaran que también había rebasado su umbral seguro.
La situación es especialmente llamativa porque los siete indicadores se encuentran actualmente en sus niveles más altos de transgresión registrados desde que comenzó a estudiarse este sistema de límites. Según el informe, la presión continúa aumentando en todos los procesos que ya se encuentran fuera del espacio operativo considerado seguro.
Los únicos dos límites que todavía no han sido superados son el agotamiento del ozono estratosférico y la carga de aerosoles atmosféricos. Ambos, además, han mostrado una evolución favorable durante la última década, aunque los científicos advierten de que la contaminación por aerosoles continúa siendo un problema en determinadas regiones.
La acidificación de los océanos se ha convertido en uno de los últimos grandes motivos de preocupación. El aumento del dióxido de carbono en la atmósfera provoca que los océanos absorban una parte de ese gas, modificando su química y dificultando las condiciones en las que se desarrollan numerosos organismos marinos.
Boris Sakschewski, autor principal del informe, resume la situación señalando que el riesgo de cambios persistentes y potencialmente irreversibles está aumentando mientras disminuye el margen de maniobra. Aun así, el estudio también subraya que existen conocimientos y soluciones para intentar regresar hacia un espacio operativo más seguro.





