Un estudio descubre diferencias biológicas en un cáncer cerebral agresivo una vez pasados los 26 años
Podría cambiar el tratamiento a llevar a cabo con los tumores

El cáncer es una de las enfermedades más mortíferas que en la actualidad los seres humanos deben hacer frente. Un tratamiento muy duro, junto a la posibilidad de que estas células se transmitan por el cuerpo generando la metástasis hace que haya cánceres muy agresivos y con un tanto por ciento de mortalidad muy alto.
Por ejemplo, los cánceres cerebrales son este tipo de enfermedades de curación difícil. Además, recientemente se ha encontrado que todo podría cambiar en función de la edad . Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai han descubierto que uno de los cánceres cerebrales más mortíferos, el glioma de alto grado, podría cambiar en función de la persona.
Este nace en las células de la glía, que son encargadas de proteger a las neuronas y en los primeros cinco años de tenencia, las probabilidades de supervivencia son inferiores al 10% . Pese a que se conocía que un cáncer no afecta por igual a niños que a adultos, la distinción del grupo de edad d e entre 15 a 40 años que hasta ahora se llevaba a cabo podría concluir tras los resultados obtenidos.
El sexo del paciente tambien podría ser clave para elegir el tratamiento
Y es que tras analizar 112 tumores de edades comprendidas entre 1 y los 40 año s y compararlos con una base de datos con alrededor de 5.000 casos de adultos, se dieron cuenta de que alrededor de los 26 años ocurre un cambio importante en la biología del tumor. Tras ello, se vieron claramente dos grupos diferentes, siendo uno de ellos de los 15 a los 26 años y otro de los 26 a los 40 años.
Las diferentes obtenidas son muchas y dispares, como l as proteínas, vías biológicas, comportamientos del tumor o supervivencia de los pacientes. Este estudio también ha demostrado que las diferencias entre hombres y mujeres son notorias y considerables tanto en las proteínas, como en la evolución y respuesta inmunitaria, por lo que una de las siguientes vías de estudio es cómo puede influir el sexo en la elección del tratamiento.
En definitiva, esta evidencia hace que en un futuro pueda haber tratamientos más personalizados de la misma enfermedad en función de la edad que se tenga, siendo los 26 años un momento importante.





