Los gatos esconden una pista genética que podría ayudar a entender mejor el cáncer
Cientos de tumores felinos revelan conexiones con algunos de los cánceres que afectan a las personas

L os gatos podrían tener mucho más que decir sobre el cáncer de lo que se pensaba . Un equipo de investigadores ha estudiado cerca de 500 tumores felinos procedentes de animales de distintos países y ha encontrado alteraciones genéticas que también aparecen en determinados tipos de cáncer humano.
El trabajo, publicado en Science, pone el foco en la genética de los tumores que desarrollan los gatos de forma natural. La información obtenida permite comparar sus alteraciones celulares con las observadas en personas y abre nuevas posibilidades para investigar por qué algunos tumores aparecen, evolucionan y responden de determinada manera a los tratamientos.
Una mutación que aparece en gatos y personas
Uno de los resultados que más ha llamado la atención está relacionado con el gen FBXW7, implicado en el control de la división y el crecimiento celular. Los investigadores detectaron alteraciones en este gen en más de la mitad de las muestras de tumores mamarios analizados.
La importancia de este hallazgo está en que FBXW7 también está relacionado con distintos tipos de cáncer en humanos, incluido el de mama. La coincidencia no significa que los tumores sean iguales, pero sí ofrece a los científicos una nueva oportunidad para estudiar determinados mecanismos que pueden estar detrás de la enfermedad.
Las semejanzas no se limitan a los tumores mamarios. El análisis encontró conexiones genéticas entre cánceres felinos y humanos que afectan a órganos y tejidos muy diferentes, como la sangre, los huesos, los pulmones, la piel o el sistema nervioso.
Los gatos, además, comparten con las personas buena parte del entorno en el que viven . Eso hace especialmente interesante estudiar sus tumores espontáneos, ya que están expuestos a factores ambientales similares durante años.
La investigación también exploró cómo determinadas alteraciones genéticas pueden influir en la respuesta a los medicamentos. En el laboratorio, algunas muestras tumorales con cambios en FBXW7 respondieron de manera diferente a ciertos fármacos.
Por ahora, los resultados no permiten hablar de un nuevo tratamiento contra el cáncer, se trata de algo experimental. Sin embargo, conocer mejor las semejanzas entre los tumores de gatos y humanos podría aportar nuevas pistas para desarrollar tratamientos cada vez más adaptados a las características de cada tumor.



