Geraint Lewis, astrofísico, relata la estremecedora cronología de cómo será destruida la Tierra: "Será abrasada por el Sol"
El científico explica en Daily Star cómo cambiará nuestro planeta con el paso de miles de millones de años

P ensar en el final de la Tierra suele llevar a imaginar escenarios inmediatos, pero la astronomía sitúa su desaparición en una escala temporal completamente distinta. El astrofísico Geraint Lewis ha explicado cómo evolucionará el universo y cuál será el destino de nuestro planeta cuando el Sol llegue al final de su vida .
La secuencia se prolongará durante miles de millones de años y estará marcada por enormes transformaciones cósmicas. A lgunas afectarán directamente al Sistema Solar, mientras que otras cambiarán por completo el aspecto del universo mucho después de que la Tierra haya dejado de existir.
El profesor Lewis lo tiene claro: “La Tierra será abrasada por el Sol en expansión”
Uno de los grandes acontecimientos previstos será la transformación del Sol. La estrella irá agotando progresivamente el combustible que utiliza para producir energía y, llegado ese momento, comenzará a cambiar radicalmente.
El Sol aumentará de tamaño hasta convertirse en una gigante roja. Su expansión hará que los planetas más cercanos queden expuestos a temperaturas extremas y, finalmente, también afectará a la Tierra. Lewis resume el destino de nuestro planeta con una frase contundente: “ Será abrasada por el Sol”.
El profesor Lewis ha afirmado que “la combustión del helio en el Sol provocará que este se expanda y, en unos tres mil millones de años, la Tierra será abrasada por el Sol en expansión. Se tragará a Mercurio, luego a Venus y finalmente a la Tierra" .
Antes de llegar a ese punto, la humanidad tendría que haber desaparecido o haber encontrado algún modo de abandonar la Tierra. La superficie terrestre dejaría de ser compatible con la vida mucho antes de que el Sol alcanzara su máxima expansión.
Mucho después, el universo entrará en una etapa cada vez más oscura. La formación de estrellas disminuirá hasta prácticamente desaparecer y las existentes terminarán agotando su combustible.
El escenario final descrito por Lewis se extiende durante periodos de tiempo inimaginables. La Tierra será solo un recuerdo remoto y, finalmente, las últimas estrellas también se apagarán, dejando un universo cada vez más frío, oscuro y vacío.






