La NASA descubre en la Luna el mayor cráter de impacto reciente del Sistema Solar
El cráter, de hasta 43 metros de profundidad, se formó probablemente hace dos años tras el impacto de un fragmento de asteroide o cometa del tamaño de un edificio de entre tres y seis plantas

Un grupo de científicos ha descubierto en la cara visible de la Luna un cráter de unos 222 metros de diámetro y hasta 43 metros de profundidad, una dimensión superior a la del Coliseo Romano. Según las investigaciones, la formación se produjo hace aproximadamente dos años como consecuencia del impacto de un fragmento de asteroide o cometa y se ha convertido en el mayor cráter de impacto conocido del Sistema Solar excavado en tiempos recientes.
El cráter ha sido bautizado en honor a Thomas McGetchin, fallecido exdirector del Instituto Lunar y Planetario de Houston. Su tamaño triplica el del que hasta ahora era el mayor cráter de impacto reciente conocido, localizado hace una década por el Orbitador de Reconocimiento Lunar (ORL) de la NASA.
El hallazgo ha sido objeto de dos estudios publicados en la revista Science Advances . Uno de ellos califica el acontecimiento como una observación estadísticamente muy poco frecuente, prácticamente una vez en la vida. Los investigadores estiman que un impacto de estas características puede producirse aproximadamente una vez cada 132 años.
La excepcionalidad del fenómeno convierte el cráter en una valiosa fuente de información científica, especialmente en un momento en el que la NASA trabaja en nuevos proyectos de exploración y en la futura presencia continuada de astronautas en la Luna.
El impacto no fue observado en tiempo real por los telescopios terrestres y espaciales. Sin embargo, el Orbitador de Reconocimiento Lunar detectó el nuevo cráter en mayo de 2024, poco después de que se produjera el choque. Los investigadores creen que el responsable pudo ser un fragmento de asteroide o cometa del tamaño de un edificio de entre tres y seis plantas.
Las primeras imágenes tomadas por la cámara de gran angular de la sonda no fueron identificadas como correspondientes a un nuevo cráter hasta agosto de 2025. Posteriormente, la nave espacial obtuvo imágenes de mayor resolución que permitieron estudiar con detalle la zona y, finalmente, confirmar el hallazgo a comienzos de 2026.
El impacto alteró más de 100 kilómetros de superficie
La violencia del choque provocó que la superficie lunar quedara removida a lo largo de más de 100 kilómetros, según los investigadores. Mark Robinson, científico jefe de las cámaras del Orbitador de Reconocimiento Lunar y miembro de Intuitive Machines, señala además que el polvo y el material rocoso fueron expulsados con un ángulo mayor de lo esperado.
El estudio de este tipo de impactos permite a los científicos comprender mejor cómo se transforma la superficie de nuestro satélite y cómo se distribuyen los materiales después de una colisión de grandes dimensiones.
Los datos recopilados por el Orbitador de Reconocimiento Lunar desde su lanzamiento en 2009 también están contribuyendo a revisar las estimaciones sobre la evolución del terreno lunar. Según Robinson, los cráteres estudiados indican que la capa superior del suelo de la Luna está siendo removida y volteada por material expulsado aproximadamente cada 80.000 años, una frecuencia superior a la que se había calculado anteriormente.
El nuevo cráter constituye así una oportunidad excepcional para analizar en detalle las consecuencias de un gran impacto lunar reciente y mejorar el conocimiento sobre los procesos que siguen transformando la superficie de nuestro satélite.





