El paradigma del cerebro cambia por completo después del hallazgo de un grupo de científicos: consta de dos órganos separados que han sido fusionados
Un grupo de expertos de la Universidad de Stanford cree que nuestra concepción sobre esta parte de nuestro cuerpo ha sido siempre errónea

En pleno 2026, la investigación sobre los órganos humanos sigue dejando sin palabras a los científicos. Un grupo de expertos de la Universidad de Stanford se ha puesto a observar el cerebro y ha llegado a la conclusión de que no se trata de un simple órgano. Podríamos estar hablando de dos órganos separados que han sido fusionados.
Si realmente este paradigma se confirma, la investigación sobre enfermedades que debilitan las neuronas motoras abriría una nueva vía de estudio. Lo que señala este grupo de científicos es que en una parte de nuestra evolución, el cerebro se dividía en el rombencéfalo y el cerebro superior (prosencéfalo y mesencéfalo).
El cerebro se desarrolló como dos órganos bien diferenciados que acabaron uniéndose
Ambas partes tenían funciones diferentes. El rombencéfalo se ocupaba de todo lo que tenía relación con las funciones automáticas que nos mantienen vivos, es decir, la respiración, el sueño o el ritmo cardíaco. Por su parte, el otro órgano sería el encargado del lenguaje, la conciencia y el razonamiento abstracto. Sin embargo, con el paso del tiempo, ambas partes se fusionaron en una y conformaron el órgano que tenemos en la actualidad.
La clave está en que ambas partes debieron desarrollarse juntas, pero funcionan de forma correcta una vez se han unido. Kyle Loh, uno de los autores del estudio, explica cómo se originó su hallazgo en unas declaraciones recogidas por Daily Mail: “Hemos demostrado por primera vez que la parte frontal del cerebro se origina a partir de una célula progenitora totalmente diferente a la de la parte posterior del cerebro”.
A partir de este descubrimiento, la puerta a investigar enfermedades como la ELA o la atrofia muscular queda completamente abierta. Así lo explica Rayyan Jokhai, otro de los autores: “Ahora contamos con un modelo para comprender mejor estas enfermedades devastadoras y trabajar en el desarrollo de terapias regenerativas para combatirlas”.





