Salió a pasear con su perro y encontró un dinosaurio de 70 millones de años bajo sus pies
El paleontólogo aficionado descubrió en el sur de Francia uno de los esqueletos mejor conservados de Europa

Lo que comenzó como un paseo habitual por un bosque del sur de Francia terminó convirtiéndose en un hallazgo que llevaba millones de años esperando ser descubierto. En mayo de 2022, Damien Boschetto, un joven aficionado a la paleontología, caminaba junto a su perro cuando algo llamó su atención en una zona afectada por la erosión.
Entre la tierra y las rocas asomaba un hueso de grandes dimensiones. Boschetto sabía que aquello no parecía una piedra cualquiera y decidió examinar el lugar con más detenimiento. Lo que encontró después superaba con creces sus expectativas: se trataba de los restos de un titanosaurio, un grupo de dinosaurios herbívoros de cuello largo que habitó la Tierra durante el Cretácico.
Un esqueleto que permanecía prácticamente en su posición original
La excavación terminó revelando algo todavía más sorprendente. l Los investigadores encontraron alrededor del 70% del esqueleto con numerosos huesos todavía conectados entre sí, algo especialmente poco habitual en este tipo de fósiles . El animal medía aproximadamente 10 metros y vivió hace unos 70 millones de años , cuando los dinosaurios todavía dominaban numerosos ecosistemas del planeta.
El hallazgo se produjo cerca de Montouliers, en el departamento francés de Hérault , una zona especialmente conocida por su riqueza paleontológica. Boschetto colaboró con miembros de la Asociación Cultural, Arqueológica y Paleontológica de Cruzy para extraer los restos de la roca y documentar el yacimiento.
El trabajo tuvo que realizarse con enorme cuidado y se mantuvo en secreto durante aproximadamente dos años. El objetivo era proteger el lugar frente a posibles expolios mientras avanzaban las excavaciones. La cabeza y uno de los fémures no aparecieron durante los trabajos, por lo que futuras excavaciones podrían aportar nuevas piezas.
El descubrimiento también demuestra hasta qué punto un hallazgo casual puede cambiar una investigación. Boschetto ya tenía experiencia buscando fósiles, pero aquella caminata terminó sacando a la luz un animal que llevaba millones de años enterrado.
Hoy, los restos forman parte de las colecciones vinculadas al museo de Cruzy y continúan siendo estudiados. Un paseo con su perro terminó, literalmente, abriendo una ventana a la vida que existía en Francia mucho antes de que los seres humanos aparecieran sobre la Tierra.



