La Tierra se encuentra en pleno proceso de fragmentación
Un estudio asegura que la tierra se fractura bajo el Pacífico

La corteza terrestre está en constante movimiento. Ahora, un estudio ha analizado un proceso de fragmentación que está teniendo lugar varios kilómetros bajo el océano Pacífico, frente a las costas de Canadá.
La investigación, publicada en la revista Science Advances (recoge ADN40), se ha centrado en el sistema tectónico del noroeste del Pacífico , donde interactúan las placas oceánicas Juan de Fuca y Explorer con la placa Norteamericana.
El fenómeno está relacionado con una zona de subducción que está dejando de funcionar progresivamente. No se trata, sin embargo, de una fractura repentina ni de un proceso que vaya a provocar cambios visibles en el planeta a corto plazo. Según los investigadores, la transformación se produce lentamente y sus consecuencias se desarrollarían a lo largo de millones de años.
Las zonas de subducción son regiones en las que una placa tectónica se introduce por debajo de otra y se hunde hacia el manto terrestre. Estos límites tienen además una estrecha relación con la actividad sísmica y volcánica.
¿Por qué se fragmenta la placa tectónica frente a Canadá?
La Tierra está dividida en grandes placas tectónicas que se encuentran en movimiento constante. Algunas se separan y otras se introducen debajo de placas vecinas. Estos movimientos pueden modificar la estructura de las placas y, en determinadas circunstancias, provocar su fragmentación.
En la zona estudiada durante la investigación, frente a Canadá, los expertos han observado la interacción entre las dorsales oceánicas y la zona de subducción. Una dorsal se aproxima a una fosa oceánica y la presencia de litósfera recién formada, más joven, caliente y flotante, influye en la geometría de la placa.
Este proceso está provocando que una parte del sistema tectónico de Cascadia se fragmente progresivamente en piezas cada vez más pequeñas. No es, por tanto, un acontecimiento repentino, sino una transformación geológica que refleja la complejidad y el movimiento continuo de la corteza terrestre.







