El túnel submarino de Italia de 50 metros de profundidad sin anclajes al fondo marino: tendrá varias plantas, una para coches y trenes y otra para bicicletas
Es una solución para unir Sicilia y Calabria y se entiende como una alternativa ecológica

Está prevista la construcción de un puente sobre el estrecho de Mesina, en Italia . Las obras todavía no han empezado, pero es cierto que el proyecto ha ido cogiendo forma, hasta el punto de que se va a iniciar el proceso, si todo continúa según lo previsto, a finales de este mismo año, de acuerdo con la información que recoge el medio italiano Milano Città Stato.
Pero ahora, de acuerdo con esta misma fuente, se propone otra solución: hacer un túnel submarino en Italia, a 50 metros de profundidad, sostenido por pontones, sin anclajes, y siguiendo el modelo de otra obra similar, que se ha hecho en este caso en Noruega.
Las características del túnel submarino que se plantean en Italia
Ha sido el arquitecto Angelo Renna el que ha iniciado este proyecto, al menos en su mente. Tiene unos seis kilómetros de longitud y se situaría a unos 50 metros de profundidad, muy por debajo de la navegación, por lo que no supondría un problema.
Según explicó el profesional al medio Artribune, esto no tendría por qué afectar al tránsito de barcos, ya que habría un margen más que suficiente para que no entorpezca. Y, al estar sumergido, tampoco habría un impacto visual tan evidente en el paisaje de la zona.
“El hecho de que el puente esté sumergido permite el máximo cruce en superficie para todo tipo de embarcaciones y un impacto visual prácticamente neutro ”, señaló el arquitecto.
Tendría dos niveles: coches y camiones en los carriles laterales, trenes de alta velocidad en el centro, bicicletas y vegetación en el nivel inferior. Y, además, se habría previsto también que se creasen islas artificiales cada 500 metros. Una idea que serviría para favorecer la biodiversidad marina.
¿Cómo? Por una parte, se asociarían a los elementos que sostienen el túnel. Pero, por otra parte, se incorporaría vegetación, lo que favorecería la creación de espacios para fauna, sobre todo aves, y también algunos microorganismos.




