Un vómito fosilizado ayuda a descubrir los hábitos de un gigante marino que dominó los océanos: guarda un parecido con las focas y los cocodrilos marinos
La especie podía llegar a medir hasta 13 metros de longitud

Un estudio publicado en Geological Magazine, cuyo autor es el paleontólogo Dirk Knaust, muestra cómo era el comportamiento de los plesiosaurios, los enormes reptiles marinos de cuello largo que dominaron los mares del Jurásico y el Cretácico millones de años atrás. Los expertos descubrieron restos de sus vómitos que han sido clave para entender este aspecto.
Así es el comportamiento secreto de los plesiosaurios
Algunas especies de plesiosaurios llegaban a medir 13 metros de longitud. Pues bien, su manera de comportarse ha salido a la luz gracias a los vómitos fosilizados que fueron encontrados en acumulaciones en el subsuelo del mar del Norte, frente a las costas de Noruega.
Entre lo encontrado, aparecen conchas de bivalvos, tubos de gusanos marinos, restos de crinoideos y partes duras de belemnites , unos cefalópodos parecidos a los calamares actuales.
Los expertos creen que los plesiosaurios ingerían estos animales al mismo tiempo que se alimentaban en el fondo marino , pero sus dientes no estaban preparados para triturar sus partes más duras. Como consecuencia, estos restos podrían acumularse en el estómago hasta formar una masa que el animal acababa expulsando por la boca.
Lo más llamativo fue el lugar donde aparecieron los fósiles de los vómitos, ya que fueron hallados en un lugar en el que aquella época era un delta fluvial, donde el agua dulce habría alterado la salinidad. Esto plantea ir más allá al paleontólogo: pensó que los plesiosaurios cazaban en aguas profundas y luego iban a la costa a descansar y expulsar lo que no podían digerir.
El comportamiento podría ser parecido al de algunos animales acuáticos actuales como pueden ser las focas o los cocodrilos marinos, que también expulsan el alimento que les es complicado de digerir. Los hallazgos revelaron que lo encontrado podría pertenecer a plesiosaurios criptoclididos, que miden de 4 a 8 metros de longitud.
De esta manera, la investigación refleja que los fósiles no solo permiten conocer la anatomía de estos animales , sino r econstruir parte de su comportamiento, tal y como han demostrado, pudiendo cerciorarse cómo podían alimentarse, descansar y desplazarse.



