'El Coyote contra ACME': Risas gamberras y sarcasmo real para toda la familia
Una película que nació maldita pero puede convertirse en referente

Pocas películas merecerán más la calificación de 'cine familiar' que 'El Coyote contra ACME' y pocas películas ilustrarán mejor que 'El Coyote contra ACME' la actual vesanía empresarial . No vamos a decir que sea una película perfecta. No vamos a decir que sea una joya. No vamos a decir que no mejoraría con un guión más redondo -sobre todo en la parte 'humana'. Pero cuando en una sala de cine ves personas de tres generaciones, y oyes en la oscuridad las carcajadas de esas tres generaciones, tienes que concluir que la película ha cumplido su misión. Después de reírte tú también, claro.
Cuando se habla de dibujos animados la referencia es Disney . Bien. Máxime si se habla de dibujos clásicos. Pero los dibujos de la Warner , yendo 'desde atrás' les acabaron discutiendo protagonismo y creando lealtades inamovibles e intergeneracionales. De pequeño te pudieron gustar mucho el Pato Donald y Mickey Mouse , pero de mayor se los ponías a tus hijos y tú te desentendías un poco. Pero los de Bugs Bunny, el Pato Lucas, Marvin el Marciano, el Diablo de Tasmania y los demás los veías con ellos y procurabas que captaran la genialidad del 'Temporada de conejos, temporada de patos".
Es con esta fidelidad con lo que juega 'El Coyote contra ACME' y le da una vuelta de tuerca: estás viendo los dibujos de la Warner haciendo de sí mismos pero trasladados al mundo real . Sí: le debe mucho a '¿Quién engañó a Roger Rabbit?', pero le da una segunda vuelta a la tuerca o quizá modifica el escenario. '¿Quién engañó a Roger Rabbit?' era una historia de cine negro -más o menos- y 'El Coyote contra ACME' es una película para el mundo moderno e ilustra la lucha del individuo contra poderes superiores. Cuando la vean fíjense en el simbolismo de 'Operación Sísifo'.
No les hago spoiler porque el argumento ya es conocido: El Coyote , harto de que el Correcaminos siempre se le escape y de que todos los productos de la Marca ACME acaben fallando desastrosamente, se harta y decide demandar judicialmente a ACME aduciendo que la reiterada falta de calidad de sus productos es, directamente, delictiva. Acaba en manos de un modesto bufete de abogados (Impagable el homenaje a Tex Avery, el padre creador del Universo Warner) que, contra su voluntad, se ve metido en una batalla contra un gigante empresarial con sus propias fuerzas aéreas. La demanda en realidad es un plan que oculta otro plan, pero cuál es ese plan, véanlo en el cine.
Ciertamente, la película tiene tópicos: la lucha de David contra Goliat, el mito de Sísifo, la camaradería, los personajes divergentes que se enfrentan y los vínculos que se acaban forjando entre rivales . Pero es eficaz. Es muy divertida. La trama 'real' se funde perfectamente en la de los ' dibus ' -estamos viendo a los personajes de la Warner con, digamos, unos 80 años de edad que les han dejado huella- y, además, la película ha acabado de forma involuntaria convertida en una parábola 'real' sobre ese capitalismo despiadado que satiriza y denuncia.
Porque esta película que hace reír a tres generaciones, cuyo primer personaje es Peter Lorre -un Peter Lorre importante en los primeros tiempos de la Warner-, que rinde homenaje a Tex Avery y en la que hasta Groucho hace un cameo estuvo a punto de ser destruida, de ser un proyecto malogrado, por culpa de algún lumbreras CEO, ADE o cualquier zarandaja por el estilo, que consideró que su empresa ganaría más dinero con la ingeniería financiera que haciendo aquello a lo que se supone que se dedica: producir películas . El público ha salvado esta película de la destrucción. Y por eso hay que verla. Además, nos reiremos... y hasta quizá nos emocionemos un poco.



