Guillermo del Toro, cineasta, entre lloros: "Como generación, me duele muchísimo ver que una, dos o tres generaciones le fallaron completamente a esta"
Reflexiona sobre la sociedad de hoy en unas palabras que lanza tras recibir la Medalla de Plata de la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México

El cineasta Guillermo del Toro vive un momento álgido especialmente con el 20º aniversario de su película 'El Laberinto' que tanto éxito le reportó. Ahora ha recibido la Medalla de Plata de la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México por su trayectoria coincidiendo con el aniversario del filme que le llevó a ganar tres premios Oscar. Y sus reflexiones no quedan en saco roto . Llevan a la reflexión. Al análisis y a extraer conclusiones.
De hecho, se centra en su discurso en la herencia que reciben estas generaciones y del pasado... por el auge del fascismo . " Creo que el Laberinto es un momento de un espasmo. Yo nunca pensé que todo lo que se había ganado de alguna forma, se iba a volver a perder, como está ahorita" , introdujo el director de cine.
De hecho, Del Toro salía de tal guisa: "El lugar donde nos encontramos como especie, como situación social, es absolutamente... Rebasa la posibilidad de entenderlo en aquel entonces. Pero la tristeza, la desesperación de entonces, la reconozco ahorita".
Del Toro: "Si podemos decirle a los jóvenes 'lo siento', con amor, puede funcionar"
Para añadir, con dolor y rotundidad, un debe a su persona y los que forman su generación. "Lo que pasa es que, como generación, me duele muchísimo ver que una, dos o tres generaciones le fallaron completamente a esta generación . Se entrega a la generación que viene un mundo en ruinas, moral, social, espiritualmente, desintegrado el tejido, que alguna vez nos permitió articular una fábula, o una parábola", y se ponía a llorar para concluir con un claro mensaje a las generaciones futuras: "Creo que si podemos decirle a los jóvenes 'lo siento', con amor, puede funcionar" .
A su vez lamentó el escepticismo y la incredulidad en determinados discursos y cómo la unión por un futuro mejor para las futuras generaciones se ve como algo lejano y casi imposible. "Fíjate, es más fácil parecer inteligente siendo un hijo de la chingada, que un solidario; siendo un escéptico cabrón, que un creyente que quiere sostener una fe en que podemos unirnos. Los que creemos eso parecemos ingenuos, y los que quieren simplemente continuar el eco de sorna, el eco del escepticismo, el eco de la regurgitación de lo terrible , parecen en momentos más inteligentes, parece mucho más fácil adherirse al pesimismo, que a un pedacito de esperanza"


