Alemania se plantea recuperar las 40 horas semanales ante el elevado coste de su industria
La patronal reclama ampliar la jornada sin aumentar los salarios para recuperar competitividad frente a países como España o China

La industria alemana afronta un problema de competitividad que ha llevado a las empresas a plantear una medida que parecía superada: recuperar la jornada laboral de 40 horas semanales en sectores como el metal y la automoción , frente a las 35 horas actuales, tal y como informa elEconomista.es. La propuesta pasa por aumentar el tiempo de trabajo sin incrementar los salarios.
El cambio supondría elevar un 14% el tiempo contractual de los trabajadores , según las estimaciones empresariales, reduciría alrededor de un 13% el coste laboral por hora, situado actualmente en unos 65 euros en determinados sectores.
Alemania presenta uno de los costes laborales más elevados de la Unión Europea. En 2025, la hora trabajada alcanzó una media de 45 euros, un 29% más que la media comunitaria . En la industria manufacturera, el coste ascendió hasta los 49,5 euros, frente a los 33,7 euros de media en la UE.
La diferencia es todavía mayor en la fabricación de vehículos. Producir un coche supone unos 3.300 euros en costes laborales en Alemania, mientras que en España ronda los 950 euros y en China se sitúa cerca de los 600. Una diferencia de costes bastante grande.
La situación se ha agravado por el encarecimiento de la energía, las dificultades de las cadenas de suministro, las tensiones comerciales y la transición hacia el vehículo eléctrico. Desde 2017, la producción industrial alemana ha caído un 15% .
Las empresas de automoción buscan renegociar las condiciones laborales
La automoción refleja especialmente esta crisis. Volkswagen estudia el cierre de cuatro plantas en Alemania y ha planteado renegociar los convenios laborales . Mercedes-Benz también contempla ampliar las horas de trabajo sin elevar los salarios.
Los sindicatos rechazan la propuesta y advierten de que una jornada más larga podría acelerar la destrucción de empleo. Defienden que el problema no es únicamente el coste laboral, sino también el exceso de capacidad productiva ante una demanda insuficiente .







