Dormir en un hotel ya cuesta casi un 70% más que hace una década: estas son las razones
El precio medio de una noche en España alcanzó los 166,9 euros en agosto, frente a los 99 euros de hace diez años

Irse de vacaciones y buscar hotel se ha convertido en una de las partidas que más pueden disparar el presupuesto. Los precios de las habitaciones llevan años subiendo y el último dato confirma hasta qué punto ha cambiado el panorama: dormir en un hotel en España costó de media 166,9 euros por noche en agosto, casi un 70% más que hace una década, cuando el precio rondaba los 99 euros.
La diferencia se nota todavía más dependiendo del destino. Mientras que la tarifa media en Extremadura se situó en torno a los 64 euros , en Baleares llegó a alcanzar los 230 euros por noche. Hasta diez provincias superaron además la media nacional durante el pasado agosto.
Más turismo, hoteles diferentes y habitaciones más caras
Una de las claves está en que el sector hotelero ha cambiado considerablemente durante los últimos años. La oferta apenas ha variado en número, pero sí lo ha hecho en cuanto al tipo de alojamiento. Los establecimientos de mayor categoría han ganado peso frente a los hoteles más económicos.
En una década, España ha pasado de contar con 290 hoteles de cinco estrellas a 440, mientras que los de cuatro estrellas han aumentado en 684, hasta superar los 3.100 establecimientos. En cambio, los hoteles de una, dos y tres estrellas han reducido su presencia.
Este cambio también ha tenido consecuencias en el empleo. Los hoteles de cuatro y cinco estrellas necesitan más trabajadores para atender el mismo número de plazas y, durante la última década, el sector ha incorporado 80.821 empleados . Según Exceltur, los establecimientos de mayor categoría requieren aproximadamente cuatro veces más personal por cada 100 plazas que los hoteles de categorías inferiores.
A todo esto se suma el aumento general de los costes y el fuerte crecimiento de la demanda turística. El precio de los hoteles ha subido un 67% desde 2016, mientras que el coste de la vida lo ha hecho un 28% y los alimentos un 39,2%.
El resultado es una transformación del negocio: más hoteles de alta categoría, más servicios y también tarifas más elevadas. Y, por ahora, los viajeros siguen respondiendo. El ingreso por habitación disponible alcanzó en agosto los 133,1 euros, frente a los 78,8 euros de 2016, un aumento del 69%.





