Jo Radford, sumiller con 15 años de experiencia: "Cuando te ofrecen probar un vino en un restaurante, es para comprobar si tiene defectos, no para saber si te gusta"
Además, recomienda probar otros menos conocidos ya que su calidad-precio puede ser mejor que los más populares

Saber de vinos no es nada fácil, aunque es una bebida que suele gustar a todo el mundo, hay que entender de ese mundo para poder hablar con propiedad sobre el tema. Una cosa que pocos saben es que cuando un camarero te lleva la botella a la mesa para probarla no es para saber si te gusta.
Esto lo ha explicado Jo Radford, un sumiller con 15 años de experiencia, revelando que, en realidad, lo sirven de esa forma para que el cliente pueda detectar defectos. Es más, el dueño puede no aceptar la devolución de la botella si no se justifica el porqué del cambio.
En una entrevista con Sky News, argumentó: “Cuando te ofrecen una cata de vino, es para comprobar si tiene defectos, no para saber si te gusta”, fueron sus palabras. La legislación francesa, a través de la DGCCRF, ampara al consumidor cuando se trata de reemplazar botellas con sabor a corcho, que suele ser el defecto de los vinos, teniendo sabor a cartón húmedo o bodega.
La recomendación de Jo Radford: “Explorar vinos menos conocidos”
Lo que recomienda el sumiller es hablar primero con el camarero, antes de pedir, diciéndole los sabores que te gustan o el presupuesto del que se dispone, además, asegura que no hay que tener miedo en “explorar vinos menos conocidos”, ya que la relación calidad-precio puede ser mejor que las botellas más conocidas , en ocasiones con precios más inflados porque es la que suelen pedirse.
Eso sí, no duda en aclarar que, ante la duda, lo mejor es decirlo: “Si desde el principio percibes que algo no anda bien con el vino, probablemente tenga algún problema”. Dejando claro que el restaurante no está obligado a devolver el vino, aunque muchos aprovechan esto para usarlo por copas o para formación de personal.






