Manuel Fernández, abogado, explica cómo evitar posibles enfrentamientos entre los herederos al hacer el testamento: "En Justicia, dos más dos no son cuatro"
El letrado de Vilches Abogados expone diferentes soluciones, pero deja claro que nunca se tiene el 100% de seguridad

Los problemas familiares pueden llegar por muchas circunstancias, pero la gran mayoría se repite en todos los casos. Sin ir más lejos, las herencias son, por ejemplo, un foco de conflicto. Según detallan en ‘La Roca’, programa presentado por Nuria Roca, el 77% de los españoles admite conflictos por el reparto de bienes tras el fallecimiento de un familiar.
Por eso mismo, en su última emisión han contado con Manuel Fernández, abogado del bufete Vilches Abogados, que ha explicado cómo se pueden solucionar estos posibles enfrentamientos: “En Justicia, dos más dos no son cuatro. Evidentemente, lo primero que les diría como punto inicial es nombrar un albacea contador-partidor. Eso es lo que resuelve prácticamente la imposibilidad de que existan conflictos”.
En la mesa de debate le han argumentado que eso suele hacerse cuando la herencia es de cantidades económicas importantes, aunque nada más lejos de la realidad: “Lo que pasa es que vemos muchas series en Estados Unidos y parece como que está muy bien la palabra ‘albacea contador-partidor”, argumenta con tono irónico.
Qué es un albacea contador-partidor y cuáles son sus funciones en una herencia
“Realmente el albacea es la persona que cumple las disposiciones testamentarias y conserva el haber hereditario. Y el contador-partidor es el que cuenta y reparte”, explica sobre las funciones de esta figura.
“Puede recaer en la misma persona, que puede ser un familiar, un profesional, un notario o un abogado, pero no puede tener la condición de heredero. Ese es el requisito”, detalla acerca de las normas que deben cumplirse para elegir a este representante.
En realidad, según Fernández, más allá de sus funciones financieras, lo que hace esta figura es facilitar la vida de los herederos y ser totalmente justo en el reparto: “Va a coger el testamento y decir: ‘Vamos a ver qué hay. Esto es lo que dice el testamento . Perfecto, lo voy a contabilizar’. Es decir: ‘Mira, lo voy a valorar y, a partir de ahí, lo voy a repartir”. Una vez que cumple con su cometido, va a la notaría, firma y asunto zanjado.





