Una mujer, encargada de administrar las prestaciones de su tío anciano, se apropió de 100.000 euros durante años: él vivía sin agua ni electricidad
El anciano tampoco tenía calefacción

Hay historias macabras que, en ocasiones, parecen sacadas de una película. Pero lo cierto es que muchas de estas grandes producciones de Hollywood se acaban basando en sucesos de la vida real. En Michigan (Estados Unidos), un hombre pasó siete años viviendo sin agua, electricidad ni calefacción mientras su sobrina se quedó durante ese tiempo con sus 100.000 euros por prestaciones de la Seguridad Social.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha lanzado una campaña de concienciación para denunciar la apropiación indebida de beneficios federales y ha explicado el caso de Laura Whisenant, quien malversó casi 121.000 dólares al quedarse con dinero de su tío, que además tenía una discapacidad mental.
Al parecer, la mujer era la representante legal del anciano y, al mismo tiempo que este pasaba sus días sin agua, electricidad y calefacción, ella disfrutaba de ese dinero que llegaba de la Seguridad Social. La gravedad reside en que la cifra en que todo ese dinero debía ir íntegramente a cubrir las necesidades del anciano.
La justicia, con todo ante Laura Whisenant
Ahora, el caso se basa en el artículo 408(a)(5) del Título 42 del Código de los Estados Unidos , el cual persigue el fraude, tergiversación o uso indebido de prestaciones de la Seguridad Social. La pena máxima es de cinco años de cárcel para este tipo de delitos. En el caso de Michigan, no hay condena formal y los fiscales trabajan para llevar el caso lo más lejos posible.
La justicia se encarga en estos momentos de seguir con el proceso, que lideran los fiscales, al tiempo que elevan la voz ante la gravedad e importancia de estos casos, donde además del uso indebido del dinero , se agrava ante la enfermedad mental del anciano y las condiciones en las que este vivía.







