Santiago Niño Becerra, economista, reflexiona sobre limitar la IA: "Sobre el papel la intención está muy bien..."
El catedrática avisa que una regulación internacional sería compleja

El comunicado del exingeniero de Anthropic ha encendido las alarmas sobre el auge de la Inteligencia Artificial . Muchos veces apuestan por frenar su crecimiento. Este planteamiento, para el economista Santiago Niño Becerra , puede sonar bien sobre el papel, pero el catedrático considera que aplicar la receta puede ser completa en un mundo tan capitalista como el actual.
Santiago Niño Becerra arranca su exposición recordando la aplicación del Plan Meidner en Suecia, en 1975 . Posteriormente, lo relaciona con la IA: "Se puso sobre la mesa el Plan Meidner con el objetivo de limitar los beneficios de las empresas que superasen un tamaño determinado y que emitiesen acciones por el 20 por ciento de los beneficios obtenidos que irían a un fondo controlado por los sindicatos". Este iniciativa no llegó a aplicarse del todo y finalmente fue eliminado de la legislación en 1991. "Lo anterior viene a cuento en relación a las propuestas que se están haciendo para limitar y regular la IA" , avisa.
El economista catalán no ve, en principio, con malos ojos. Aunque avanza que no cree que sea algo realmente viable: " Sobre el papel la intención está muy bie n, el problema es que las ganancias de productividad que pueden obtenerse aplicando desarrollos de IA en los procesos económicos son inmensas y, lo más importante, crecientes". Santiago Niño Becerra recuerda que frenar la IA supone limitar cuestiones clave como la productividad, la competitividad y los beneficios económicos.
Santiago Niño Becerra: "Esa aplicación tiene que ser supervisada y controlada"
El catedrático también señala que desacelerar la Inteligencia Artificial puede tener efectos en la industria militar. " Implica no tener ventajas tácticas y estratégicas ante posibles enemigos . Pero para que esas regulaciones funcionan las limitaciones han de ser aplicadas por todo el mundo en todas partes, y esa aplicación tiene que ser supervisada y controlada ", analiza.
Santiago Niño Becerra también recuerda que es improbable frenar el impulso innato de la ciencia a seguir explorando y avanzando en el desarrollo de la IA.







