Los chefs profesionales coinciden: "Para hacer el huevo perfecto hay que hacer un baño previo de agua y vinagre blanco a partes iguales"
Un truco de Alfredo Vozmediano que la mayoría no suele llevar a cabo en su casa

Los huevos son uno de los productos más queridos en los hogares. En primer lugar, porque se pueden hacer de diversas formas y combinar con múltiples favores. Además, es un alimento muy fácil de hacer y que puede salvarte de cualquier imprevisto. Y, como no, porque tienen un sabor que cautiva a los comensales.
Tampoco hay que olvidar que se pueden comer para desayunar, en la comida e, incluso, en la cena. Aunque la mayoría opta por hacerlos fritos, también se puede hacer pochado. Aunque la técnica es igual de sencilla, hay un truco que sólo se aprende, según Alfredo Vozmediano, si has estado trabajando en una cocina profesional.
Como este no es el caso de la mayoría de los ciudadanos, él mismo lo comparte en sus redes sociales. Para que quede un huevo perfecto, redondito y en su punto, es importante la técnica. En los restaurantes, según Vozmediano, se aplica “un baño a partes iguales de agua y vinagre blanco”. Hay que tener en cuenta que los huevos se sumergen de uno a uno en esta mezcla.
Alfredo Vozmediano: “El ácido del vinagre hará que quede con una forma perfecta al cocerlo”
Más tarde, hay que dejarlos reposar durante unos 10 minutos. En este tiempo, explica el chef que “el ácido del vinagre creará una película alrededor del huevo que lo protegerá y hará que quede con una forma perfecta al cocerlo”. Una vez transcurrido este instante, lo más adecuado es retirarlo con un cazo con cuidado de que no se rompa.
Una vez que ya le hemos dado este “baño”, se debe cocer el huevo en agua caliente, “nunca hirviendo”, pues podría romperse. Unos tres minutos sin moverlo, pero teniendo cuidado de que no se pegue en el fondo. Con esta simple técnica, tendrás el huevo pochado perfecto que pondrían en cualquier restaurante de talla mundial.



