La piña en la pizza le cuesta el puesto a un chef italiano en Australia: "Es un insulto a mi cultura"
Davide Tamburella fue despedido de un restaurante de Brisbane tras negarse a preparar pizzas de jamón y piña para un evento privado

Un cocinero italiano ha perdido su trabajo en Australia después de negarse a preparar pizzas con piña por considerar que incluir esta fruta en la receta suponía un "insulto" a su cultura. Davide Tamburella fue despedido el pasado mes de mayo del restaurante 'La Costa', en Brisbane, después de rechazar la petición de elaborar pizzas de jamón y piña para los asistentes a un evento privado.
El caso ha trascendido ahora después de que el chef italiano acudiera a la Comisión de Trabajo Justo de Australia (Fair Work Commission) para denunciar que su despido había sido improcedente. Sin embargo, el organismo ha rechazado su solicitud al considerar que la reclamación se presentó fuera del plazo establecido por la legislación australiana, por lo que no ha llegado a pronunciarse sobre el fondo de la cuestión. La resolución recoge, además, que el enfrentamiento por la piña no fue un episodio aislado y que la dirección del establecimiento tenía otras preocupaciones relacionadas con el comportamiento y la actitud del cocinero.
Tres negativas a cocinar con piña en cuatro años
El incidente que desencadenó el despido se produjo durante un evento privado celebrado en mayo. El organizador había contratado un servicio gastronómico valorado en más de 15.000 dólares australianos y había solicitado expresamente pizzas de jamón y piña. Davide Tamburella se negó a prepararlas y defendió que no tenía por qué seguir las instrucciones de la gerencia cuando consideraba que eran ofensivas para su cultura.
Según recoge la resolución de la Comisión de Trabajo Justo, era la tercera vez en los últimos cuatro años que el chef se negaba a utilizar piña en una pizza. En una de las ocasiones anteriores, había pedido reiteradamente a su superior que comprobara " lo importante que es para los italianos no poner piña en la pizza ". La dirección del restaurante mantuvo una reunión con él unas dos semanas antes de despedirlo, en la que le trasladó distintas quejas sobre su comportamiento.
Un conflicto que iba más allá de un ingrediente
Las objeciones de la empresa no se limitaban a sus discrepancias gastronómicas. También hacían referencia al lenguaje soez que utilizaba, a su estilo de comunicación y a lo que describieron como una "escalada de la frustración en el lugar de trabajo". El director general del restaurante, Elliot Ingram, aseguró que la historia " era más compleja que un simple ingrediente de pizza ". El responsable reconoció que tampoco le gustaba especialmente la pizza con piña, pero defendió que "hay que saber elegir las batallas". La resolución recoge asimismo un accidente laboral sufrido por Davide Tamburella el pasado mes de abril, cuando se fracturó varios huesos de la mano derecha al golpearse contra una barandilla metálica.
El visado y la polémica en el territorio de la piña
El caso tiene también una dimensión laboral y personal. El cocinero esperaba que el restaurante patrocinara su visado para poder acceder a la residencia permanente en Australia a través de un programa dirigido a trabajadores cualificados. Después de su despido, el establecimiento interrumpió los trámites para esa solicitud. La polémica adquiere un matiz especialmente llamativo por el lugar en el que se produjo. Queensland, el estado australiano donde se encuentra Brisbane, es el principal territorio productor de piña del país y concentra toda su producción comercial. Allí se encuentra también 'The Big Pineapple', una réplica de fibra de vidrio de 16 metros de altura dedicada a esta fruta y convertida en uno de los puntos de referencia de la zona.
Después de abandonar 'La Costa', Davide Tamburella comenzó a trabajar en otro restaurante de Brisbane, según indica su perfil de LinkedIn . En esa misma plataforma se presenta como un profesional centrado en ofrecer una comida excepcional y mejorar el rendimiento de los negocios hosteleros. Hace tres meses publicó, además, una carta dirigida a otros cocineros bajo el lema "respetar los ingredientes". Una investigación periodística sobre su nuevo lugar de trabajo constató que la piña no figura en la carta del establecimiento.




