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Blancpain recupera el espíritu vintage del Bathyscaphe con una edición limitada 70º Aniversario

Unión del histórico diseño del pasado con la excelencia de la Alta Relojería para celebrar uno de los capítulos más significativos en la evolución del reloj de buceo

Carlos Sacristán1181 palabras

Nacido durante la edad de oro del buceo recreativo, el Bathyscaphe encarnana la perfección los códigos del estilo skin diver, gracias a su equilibrio entre elegancia y versatilidad para el uso diario. Presentado en 1956 como la versión civil del Fifty Fathoms – el primer auténtico reloj de buceo, lanzado en 1953 –, el modelo toma su nombre de una denominación registrada también en 1953 por Jean-Jacques Fiechter, entonces Director General de Blancpain y apasionado del submarinismo. El nombre 'Bathyscaphe' reflejaba su visión de crear un reloj de buceo pensado no solo para profesionales, sino también para los aficionados a esta disciplina.

Setenta años después de su creación, Blancpain rinde homenaje a este legado con la reinterpretación de un modelo emblemático creado en 1968. Esta edición limitada a 300 piezas une el histórico diseño del pasado con la excelencia de la Alta Relojería contemporánea y celebra uno de los capítulos más significativos en la evolución del reloj de buceo.

El Estilo Skin Diver: Una nueva forma de vivir el mundo submarino

Durante las décadas de 1950 y 1960, el auge del buceo recreativo dio lugar a una nueva generación de relojes: los skin diver. Más que simples instrumentos técnicos, estos relojes simbolizaban una nueva manera de relacionarse con el mundo submarino, marcada por el ocio, el disfrute y la creciente fascinación por un estilo de vida emergente. Reflejaban el espíritu de una época en la que el buceo dejaba de ser exclusivamente una actividad profesional para convertirse también en una aventura personal.

Caracterizados por unas proporciones más contenidas, líneas depuradas y una estética refinada, los relojes skin diver combinaban las funciones esenciales de un reloj de buceo con un diseño más discreto y apto para el día a día. Fruto de esta filosofía nació el Bathyscaphe, presentado en 1956 – aunque su nombre ya había sido registrado en 1953 – por Jean-Jacques Fiechter, entonces Director General de Blancpain y creador del Fifty Fathoms, trasladando toda la experiencia pionera de la Manufactura en relojes de buceo a una interpretación concebida para el uso cotidiano.

Bathyscaphe: El legado del buceador

El nombre 'Bathyscaphe' hace referencia al pionero vehículo de exploración submarina concebido por el científico suizo Auguste Piccard en la década de 1940. Diseñado para alcanzar las mayores profundidades oceánicas, el batiscafo marcó un hito en la exploración del mundo submarino, un logro que conectaba plenamente con la pasión de Jean-Jacques Fiechter por el buceo y la exploración. Esa fascinación compartida por el universo marino otorgó al nombre Bathyscaphe un significado muy especial dentro del legado de relojes de buceo de Blancpain.

Mientras que el Fifty Fathoms, presentado en 1953, fue concebido como un instrumento profesional destinado a fuerzas militares, buceadores profesionales y especialistas en actividades subacuáticas, el Bathyscaphe ofrecía una interpretación más versátil de ese mismo legado, conservando todas las cualidades esenciales de un auténtico reloj de buceo. La diferencia entre ambos modelos se apreciaba especialmente en sus proporciones. Con un diámetro ligeramente superior a los 41 mm, el Fifty Fathoms original fue diseñado como una herramienta robusta para uso profesional. El Bathyscaphe, por su parte, incorporaba una caja más compacta de 35 mm, con un perfil más estilizado y discreto, pensado para un uso cotidiano, sin renunciar a la fiabilidad que caracteriza a un verdadero reloj de buceo. A lo largo de siete décadas, el Bathyscaphe ha evolucionado a través de diferentes interpretaciones, pero siempre ha permanecido fiel a la identidad que definió sus orígenes.

El espíritu de 1968, reinterpretado

Con motivo del 70º aniversario del modelo, Blancpain vuelve la vista hacia una de las versiones más emblemáticas de la historia del Bathyscaphe: el reloj presentado en 1968. Esta referencia fue elegida por representar a la perfección los valores que han definido la colección desde sus inicios: proporciones equilibradas, funcionalidad y una elegancia discreta.

Manteniéndose lo más fiel posible a aquel modelo histórico, Blancpain ha reinterpretado esta edición con los estándares de la relojería contemporánea. La nueva versión conserva el diámetro original de 37,40 mm y la construcción en acero inoxidable, aunque la caja ha sido desarrollada específicamente en torno al movimiento para lograr unas proporciones y una ergonomía óptimas. La excelente relación entre diámetro y grosor, favorecida por una carrura especialmente estilizada, contribuye a una presencia armoniosa en la muñeca. Los acabados pulidos, las superficies curvadas y el cuidado diseño de las asas refuerzan su refinada estética.

El bisel continúa este diálogo entre tradición e innovación. Al igual que en el modelo histórico, está fabricado en acero y se prolonga hasta formar un aro en la base del cristal tipo glass box, un detalle arquitectónico recuperado expresamente para esta edición. El inserto, más estrecho que el de los actuales modelos Bathyscaphe y fiel al diseño original, se mantiene, aunque ahora está realizado en cerámica con numerales lacados, sustituyendo el hesalite negro utilizado en 1968 para ofrecer una mayor durabilidad y una legibilidad superior.

Cada elemento ha sido cuidadosamente concebido para reforzar los códigos estéticos del diseño original: desde el logotipo histórico de Blancpain de mediados del siglo XX hasta el cristal tipo glass box, pasando por las agujas e índices tipo bastón, realzados con Super LumiNova en tono vintage, que evoca la cálida apariencia de los materiales luminiscentes utilizados en el pasado. La correa de piel de becerro color chocolate, cosida a mano, refuerza aún más esta inspiración histórica y desarrolla con el paso del tiempo una pátina natural que realza su personalidad. El resultado es una reinterpretación contemporánea fiel al Bathyscaphe original, que conserva intacto el inconfundible carácter del modelo de 1968 en el que se inspira.

Encanto vintage, rendimiento contemporáneo

Bajo su estética de inspiración vintage, esta edición conmemorativa pone de manifiesto todo el saber hacer relojero de Blancpain. Para dar vida a esta pieza, la Manufactura ha elegido el calibre 1150, una combinación de fiabilidad, precisión y extraordinaria autonomía, gracias a una reserva de marcha de 100 horas. Su espiral de silicio aporta propiedades antimagnéticas que contribuyen a la estabilidad del movimiento y a un rendimiento duradero.

Visible a través del fondo de la caja en cristal de zafiro, el movimiento exhibe unos meticulosos acabados de Alta Relojería. Inspirada en el diseño de la masa oscilante del Fifty Fathoms original, la masa oscilante calada de oro de 18 quilates pone en valor la belleza de su arquitectura mecánica. A diferencia del modelo de 1968, que incorporaba un fondo de caja cerrado, esta nueva interpretación permite contemplar el movimiento, convirtiéndolo en parte esencial de la experiencia de uso y reforzando el ADN de un reloj concebido para acompañar el día a día.

Con esta elección, Blancpain no solo busca establecer un vínculo con su legado histórico, sino también ofrecer una visión directa de la excelencia relojera que da vida a este reloj. Fiel a los exigentes estándares de la colección Fifty Fathoms, el Bathyscaphe mantiene una hermeticidad de 30 bar (300 metros). Limitada a 300 ejemplares, numerados individualmente y presentados en un estuche Peli, esta edición de aniversario celebra siete décadas de historia combinando la fiabilidad de la relojería contemporánea con el carácter atemporal de un modelo legendario.

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