La famosa casa de la puerta azul de ‘Notting Hill’ sale a la venta por casi 8 millones de libras
La vivienda que apareció en la película protagonizada por Hugh Grant y Julia Roberts vuelve al mercado casi tres décadas después

Hay casas que terminan formando parte de la historia del cine. Es el caso de la vivienda de 280 Westbourne Park Road, en el barrio londinense de Notting Hill, cuya característica puerta azul se convirtió en uno de los elementos más reconocibles de la película protagonizada por Hugh Grant y Julia Roberts en 1999.
Ahora, el inmueble vuelve a estar disponible para compradores por 7,95 millones de libras, unos 9 millones de euros al cambio. La propiedad, mucho más espectacular por dentro de lo que podría imaginarse al recordar la película, cuenta con alrededor de 3.000 pies cuadrados, tres dormitorios y dos baños.
De escenario de película a vivienda de lujo
En ‘Notting Hill’, la vivienda era el hogar de William Thacker, el librero interpretado por Hugh Grant, que termina enamorándose de la estrella de Hollywood Anna Scott, encarnada por Julia Roberts. Sin embargo, hay un detalle importante: las escenas interiores no se rodaron realmente allí, sino en un estudio . El exterior y la famosa entrada sí fueron utilizados en varias de las escenas más recordadas.
El interior de la propiedad poco tiene que ver con el modesto apartamento que mostraba la ficción. La vivienda dispone de una gran estancia abierta de casi 15 metros de longitud , techo abovedado, vigas vistas, una cocina con isla de mármol, chimenea y una galería que rodea buena parte del salón. También cuenta con una terraza privada en la azotea, escondida entre vegetación y antiguos muros de ladrillo.
La propiedad perteneció en su día al guionista de la película, Richard Curtis, aunque posteriormente cambió de manos. En 2014 fue adquirida por unos 4,575 millones de libras, por lo que su actual precio supone varios millones más que aquella operación.
La famosa puerta azul también tiene su propia historia. La original fue retirada y subastada por Christie's poco después del estreno de la película. Con el paso de los años, la entrada volvió a pintarse de azul y continúa atrayendo a turistas que buscan hacerse una fotografía en uno de los rincones más reconocibles de la comedia romántica.



