Ir al contenido
jomperrAgregador de noticias
← Tiramillas · Musica

Band of Horses en La Riviera, crónica de un éxito anunciado

La banda de Ben Bridwell reivindicó la vigencia, 20 años desùés, de 'Everything All The Time'

Carlos Sacristán909 palabras

Hay bandas que regresan a sus canciones como último recurso, casi como quien desempolva un viejo álbum de fotografías. Y hay otras que vuelven a ellas para recordar que una canción, cuando encuentra el volumen adecuado, todavía puede sacudir una sala. Band of Horses pertenece a la segunda categoría. La pasada noche, en La Riviera madrileña, la banda de Ben Bridwell reivindicó la vigencia de 'Everything All The Time' , el disco que hace veinte años convirtió una combinación aparentemente improbable —la fragilidad del folk, la distorsión del rock y una melancolía de dimensiones casi cinematográficas— en uno de los sonidos emblemáticos del indie estadounidense de los dos mil.

La actuación tuvo una virtud esencial: Band of Horses sonó rotunda, poderosa y activa , sin renunciar a la identidad emocional que ha sostenido su repertorio durante dos décadas. Nada de contemplar el pasado a través de un melancólico túnel del tiempo. La banda abordó sus canciones, como muchos sabíamos mucho antes de sonar el primer acorde, con el pulso de un grupo que sigue encontrando en ellas materia para el presente.

La contundencia, además, no fue un fin en sí mismo. En Band of Horses, el volumen tiene una función narrativa. Las guitarras no se limitan a engordar el sonido: ensanchan el espacio de las canciones , convierten la tensión en movimiento y preparan el terreno para que las melodías alcancen la dimensión adecuada para que resulte reconocible. En algunas ocasiones, nada más inesperado que lo esperado. La potencia funciona porque debajo permanece la fragilidad; la electricidad conmueve porque nunca termina de borrar la sensación de pérdida que recorre estas composiciones.

Veinte años y ninguna necesidad de pedir permiso

El repertorio de 'Everything All The Time' proporcionó el eje sentimental de la noche. Escuchar de nuevo sus grandes canciones permite entender por qué aquel debut conservó una capacidad de convocatoria que trasciende las modas y las sucesivas mutaciones del indie rock . En estas composiciones conviven una escritura melódica de extraordinaria eficacia donde la emoción, que empieza como una confidencia, acaba ocupando todo el espacio.

'The Funeral' , la pieza que mejor condensa esa poética, representa también el equilibrio más delicado de la banda: una melodía inmediatamente reconocible, una atmósfera de desolación y una progresión instrumental que transforma la intimidad en... lo que uno quiera . Su eficacia no depende de la sorpresa, incluso cuando sabemos lo que viene, esperamos ansiosos que llegue. En el universo de Band of Horses, las canciones poseen esa rara cualidad de los clásicos del rock: permiten que el oyente anticipe cada giro y, aun así, conserve la esperanza de que algo nuevo suceda .

Una banda, una sala y un público entregado en dos actos

La respuesta del público fue otro de los elementos definitorios de la velada. La Riviera acompañó a la banda con una entrega sostenida, confirmando la particular relación que Band of Horses mantiene con sus seguidores : sus canciones parecen concebidas para la escucha individual, pero encuentran su expresión más auténtica cuando el momento se comparte.

Ahí reside una de las grandes contradicciones del grupo. La voz de Ben Bridwell conserva esa aspereza vulnerable que hace reconocible su universo ; las guitarras proyectan horizontes casi paisajísticos; y las melodías hablan de heridas privadas con una franqueza que permite al auditorio reconocerse en ellas al mismo tiempo. La experiencia colectiva hace su función: multiplica la intimidad.

A pesar de una parada más larga de la cuenta a mitad de concierto, la banda se mostró activa y contundente, sin dar la impresión de limitarse a cumplir con las obligaciones de un aniversario . Esa diferencia es importante. Los repertorios conmemorativos corren el riesgo de convertirse en ejercicios de reproducción, impecables quizá, pero emocionalmente inertes. Aquí, la energía del grupo y la implicación del público sostuvieron la sensación de que aquellas canciones seguían teniendo algo que decir, más allá de su condición de clásicos generacionales.

'Everything All The Time' en directo, What Else?

Dos décadas después de su publicación, 'Everything All The Time' puede escucharse como el documento de una época, pero también como una obra que ha sobrevivido a su contexto. Band of Horses contribuyó a definir una sensibilidad del rock independiente estadounidense sin necesidad de hacer uso de una impostada grandilocuencia. La actuación madrileña volvió a poner de manifiesto esa combinación. La contundencia instrumental y el carácter expansivo del repertorio encontraron su contrapeso en la fragilidad melódica , mientras que la respuesta del público dio a las canciones una dimensión que ningún estudio de grabación puede reproducir.

Hay algo especialmente revelador en comprobar que una música nacida de la incertidumbre siga funcionando con semejante determinación veinte años después. Quizá porque Band of Horses nunca ha ofrecido respuestas definitivas . Sus canciones no prometen que el dolor desaparecerá ni que el tiempo pondrá cada cosa en su sitio. Ofrecen algo menos rotundo y, precisamente por eso, más humano: la posibilidad de atravesar la confusión acompañados por una melodía.

En una época en la que buena parte de la música parece diseñada para desaparecer después de su consumo inmediato, la persistencia de estas canciones constituye una forma de resistencia . No por su antigüedad, sino por su capacidad de seguir convocando emoción, volumen y comunidad. La pasada noche, en La Riviera, Band of Horses ha recordado que la melancolía no es necesariamente una música de retirada. Veinte años después, las canciones siguen en pie. Y la banda, poderosa y plenamente activa, también.

Ben Bridwell, ñider de Band of Horses, durante su actuación en La Riviera. Mariano Regidor
Tiramillasmúsicacrónica

Ver fuente original de la noticiaContenido patrocinado

Más de Tiramillas · Musica

Secciones

Todas las categorías