Céline Dion emociona a París en su regreso a los escenarios tras seis años de ausencia
La cantante canadiense inauguró en la capital francesa una serie de 26 conciertos después de afrontar las dificultades provocadas por el síndrome de la persona rígida

Céline Dion ha vuelto a subirse a un escenario y lo ha hecho en París, seis años después de su última actuación. La cantante canadiense protagonizó un regreso cargado de emoción ante unos 35.000 espectadores en el Plenitude Arena de Nanterre, en las afueras de la capital francesa, donde ofreció el primero de los 26 conciertos que tiene previstos en París.
La artista, de 58 años, rompió a llorar nada más comenzar el recital, mientras interpretaba 'On ne change pas'. " Había prometido no llorar, no cumplo mis promesas ", confesó emocionada. Poco después quiso tranquilizar al público: " Son lágrimas de alegría ".
El concierto, que comenzó con algo más de 45 minutos de retraso sobre la hora prevista, se convirtió en una celebración del regreso de una de las grandes voces de la música internacional. " Hay algo que puedo decirles en tres palabras: yo estoy bien ", afirmó Céline Dion ante un público llegado desde distintos lugares del mundo.
Una vuelta marcada por la enfermedad
El regreso de Céline Dion tiene un significado especial por las dificultades que ha afrontado en los últimos años. La cantante padece el síndrome de la persona rígida, una rara enfermedad neurológica que afecta al sistema nervioso y puede provocar espasmos y dificultades para controlar los músculos.
La enfermedad también ha afectado a sus cuerdas vocales y ha obligado a la artista a someterse a un intenso trabajo para recuperar el control de su musculatura y poder desarrollar incluso actividades cotidianas. " He aprendido a vivir con esta fragilidad; al convivir con ella, la he domesticado y he decidido convertirla en una fuerza vital ", explicó durante el concierto antes de invitar al público a cantar, bailar y celebrar con ella.
La actuación tuvo también algunos momentos de vulnerabilidad. Céline Dion cometió un error durante 'The Chase' y tuvo que detenerse para pedir disculpas antes de continuar. Pero la fragilidad dio paso rápidamente a la fuerza en canciones como 'I'm Alive'.
Un repertorio plagado de grandes éxitos
Durante aproximadamente dos horas y cuarto, Céline Dion repasó algunos de los grandes éxitos de su trayectoria. No faltaron 'My Heart Will Go On', la canción principal de 'Titanic', además de 'The Power of Love', 'Love Can Move Mountains' y 'The Prayer'. En la parte final del espectáculo llegó un pequeño homenaje a Maria Callas y algunas de las canciones más esperadas por sus seguidores, entre ellas 'All by Myself', 'Pour que tu m'aimes encore' y 'S'il suffisait d'aimer'.
" Gracias por haber respondido a mi invitación. Los quiero, hasta pronto ", se despidió la cantante, que continuará con sus actuaciones en París durante septiembre y octubre y regresará a la capital francesa con otros diez conciertos en mayo de 2027.
La 'Dionmanía' toma París
El regreso de Céline Dion ha desatado una auténtica fiebre entre sus seguidores. Nueve millones de personas se inscribieron para optar a las entradas de los primeros conciertos, cuyos precios oscilaban entre 89,50 y 298,50 euros. La expectación también se trasladó al hotel donde se alojaba la cantante, ante el que sus seguidores se concentraron durante días. La canadiense correspondió en ocasiones con saludos e incluso algún baile improvisado.
La expectación alcanzó también a las instituciones parisinas. El Ayuntamiento organizó un multitudinario karaoke en la víspera del primer concierto y varias estaciones de metro fueron decoradas con imágenes de la cantante. Entre los asistentes al regreso de Céline Dion estuvieron Michelle Obama, además de los políticos Édouard Philippe y Gabriel Attal y representantes de la cultura francesa como Aya Nakamura y Pio Marmaï.
Hasta 1.000 millones de euros de impacto económico
La residencia artística de Céline Dion también supone un importante impulso económico para París. La agencia turística regional Choose Paris Region calcula que la estancia de la artista podría generar entre 500 y 800 millones de euros de actividad económica, mientras que la consultora MKG eleva la estimación hasta los 1.000 millones. Hoteles, restaurantes, comercios y transporte se beneficiarán de la llegada de miles de seguidores, en un ejemplo del creciente peso del denominado turismo musical.
Por ahora, París es la única ciudad en la que Céline Dion tiene previstos conciertos. Y su regreso ha dejado claro que, seis años después, conserva intacta la capacidad de convertir una actuación en un acontecimiento.



