Pagar 70 euros por un concierto para no ver a Bruno Mars: la nueva polémica de las entradas 'audio only'
Wembley ha vendido localidades desde las que no se puede ver ni el escenario ni las pantallas

La propuesta ha generado debate porque lleva al límite una tendencia que lleva años creciendo en la industria musical: convertir el concierto en un producto cada vez más fragmentado, con diferentes precios y experiencias dependiendo de cuánto esté dispuesto a pagar cada espectador.
¿Pagarías por ir a un concierto sabiendo de antemano que no vas a ver al artista? Aunque pueda parecer extraño, esta opción ya existe. Durante los conciertos de Bruno Mars en Wembley, en Londres, se pusieron a la venta entradas denominadas “No View / Audio Only” por unas 58 libras, alrededor de 70 euros , que permitían acceder al estadio para escuchar el espectáculo, pero sin tener visión del escenario ni de las pantallas.
El negocio de estar allí aunque no veas nada
Los conciertos de Bruno Mars en Wembley reunieron a cerca de 90.000 personas por noche y las seis fechas terminaron agotándose . La enorme demanda permitió a la promotora encontrar una nueva forma de aprovechar incluso las zonas con peor visibilidad del estadio.
La entrada más barata no ofrece una mala visibilidad de forma accidental . El comprador sabe desde el principio que no podrá ver el escenario . A cambio, paga por estar dentro del recinto, escuchar el espectáculo y compartir el ambiente con miles de seguidores.
No es, además, una fórmula completamente nueva. Beyoncé ya utilizó una estrategia similar durante su Renaissance Tour en 2023, cuando puso a la venta localidades situadas detrás del escenario desde las que apenas podía contemplarse el espectáculo. La diferencia ahora es que la limitación visual se presenta directamente como una característica del producto.
El fenómeno plantea una pregunta sobre el futuro de los conciertos: ¿estamos pagando por ver al artista o simplemente por poder decir que estuvimos allí? La respuesta puede encontrarse en los propios fans. Para muchos, formar parte del ambiente, cantar junto a miles de personas y vivir el acontecimiento en directo ya tiene un valor por sí mismo.



