Albert Rivera se indigna con la gestión del Gobierno en Ceuta: "Ignorar el problema es alimentarlo"
El que fuera líder de Ciudadanos estuvo en el plató de ‘Espejo Público’, de Antena 3

La invasión que está viviendo Ceuta, que no sabe lo que es la normalidad en sus calles desde el pasado 30 de julio, sigue estando en boca de todos tanto en las tertulias de los bares, con los amigos, en casa con la familia y en todos los platós de televisión y estudios de radio a la vez que en las páginas de los periódicos.
Una vez que ya se produjo la entrada irregular y mientras se está tratando de buscar una solución para los miles de marroquíes que cruzaron la frontera de forma ilegal, ahora el tema se trata sobre la gestión del Gobierno de España y su forma de solventar la situación. En ‘Espejo Público’, uno de los invitados en la mañana del lunes, 14 de septiembre, fue el expolítico de Ciudadanos, Albert Rivera, que ante Susana Griso indicó que lo que se ha hecho en Ceuta es un ejemplo de mala gestión.
La migración, según Albert Rivera: “Uno de los problemas más complejos de la próxima década”
Sentado en la mesa del espacio televisivo, el expolítico indicó que la situación de la inmigración va a ser uno de los temas “más complejos de gestionar en la próxima década” . Como ejemplo pone todo lo sucedido en Ceuta, no sólo por el asalto a la frontera, si no por la posterior gestión y la falta de respuestas.
Una de las cuestiones que ha querido poner sobre la mesa de debate Rivera es la de establecer criterios claros y unos cupos a esa inmigración en función de las necesidades laborales que tenga el país . Como ejemplo ha puesto en situación a la audiencia indicando que eso es algo que se hace en países como Canadá o Australia.
Volviendo a lo que está sucediendo en Ceuta, ha puesto el acento en cómo se trata el tema desde el ejecutivo: “Negar la existencia de un problema no lo soluciona, sino que termina agravándolo y favoreciendo la búsqueda de soluciones políticas más extremas” , ha apuntado.
Por último, también ha hablado sobre una nueva ley nacional en la que se establezca “quién queremos que venga y cómo queremos que venga”.





