Bruselas confirma que Rusia difundió desinformación sobre la crisis migratoria de Ceuta
La UE señala campañas vinculadas a Moscú

L a Comisión Europea reconoce que redes vinculadas a Rusia participaron en campañas de desinformación relacionadas con la crisis migratoria de Ceuta . Sin embargo, Bruselas establece una diferencia importante respecto a las acusaciones realizadas en los últimos días: estas campañas comenzaron después de que se produjera la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma.
La información procede de un informe del Servicio Europeo de Acción Exterior que analiza la actividad desarrollada en redes sociales durante la crisis. Según las conclusiones conocidas, diferentes cuentas y canales trataron de aprovechar lo ocurrido para difundir mensajes destinados a generar división, aumentar la polarización y erosionar la confianza en las instituciones europeas.
Una campaña posterior a la llegada masiva
El matiz temporal es especialmente relevante. Los servicios europeos no han encontrado pruebas de que las campañas rusas estuvieran detrás del inicio de la crisis ni de que hubieran provocado la llegada masiva de migrantes a Ceuta. La actividad atribuida a estas redes se habría producido una vez que el episodio ya estaba en marcha.
El informe apunta a que Moscú trató de sacar partido de una situación que ya había generado una enorme repercusión. Las redes sociales se convirtieron entonces en un espacio para amplificar determinados mensajes y presentar la crisis como un ejemplo del fracaso de las políticas migratorias europeas.
La cuestión ha generado además un enfrentamiento político y diplomático. Pedro Sánchez señaló a Rusia e Israel por la difusión de bulos relacionados con la crisis , mientras Moscú ha reclamado al Gobierno español pruebas que respalden esas acusaciones. La portavoz rusa María Zajárova ha negado la implicación de Rusia y ha cuestionado públicamente las declaraciones del presidente.
Bruselas, por su parte, mantiene abierta la investigación y evita afirmar que actores extranjeros provocaran la entrada masiva . La conclusión que sí sostiene es que determinadas redes vinculadas a Rusia aprovecharon posteriormente el episodio para impulsar narrativas destinadas a aumentar la tensión social y política.





