Donald Trump suspende temporalmente el último paquete de sanciones de Estados Unidos contra Rusia por "interés nacional"
La decisión deja en suspenso las medidas aprobadas por el Congreso de Estados Unidos para aumentar la presión económica sobre Moscú por la guerra en Ucrania

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha suspendido la aplicación del último paquete de sanciones contra Rusia, aprobado por el Congreso hace un mes y a punto de entrar en vigor. La decisión, formalizada mediante una orden ejecutiva, mantiene las medidas paralizadas "hasta nuevo aviso" y supone un cambio de rumbo en la política de Washington hacia Moscú, en un momento marcado también por el distanciamiento entre la Casa Blanca y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.
La Administración republicana justifica la suspensión por el "interés nacional" de Estados Unidos, sin que ese argumento implique la derogación definitiva de las sanciones. El paquete tenía como objetivo aumentar la presión económica sobre el Kremlin por su guerra contra Ucrania, mediante medidas dirigidas a los principales compradores de petróleo y gas rusos. También contemplaba la posibilidad de imponer aranceles a países como China e India.
Un cambio de rumbo en la política hacia Moscú
Las medidas estaban recogidas en la denominada Ley Graham, firmada por Donald Trump a mediados de septiembre después de recibir el respaldo del Congreso. Su aplicación pretendía dificultar los ingresos energéticos de Rusia y aumentar el coste económico de la invasión de Ucrania.
La decisión de suspenderlas llega después de otros movimientos que apuntan a un acercamiento entre Washington y Moscú, entre ellos un reciente acuerdo para importar diésel ruso pese a las restricciones vigentes. La paralización de las sanciones reduce, al menos temporalmente, la presión económica prevista sobre el Gobierno de Vladímir Putin y contrasta con las críticas cada vez más explícitas de Trump al liderazgo ucraniano.
El giro se produce, además, en un contexto de incertidumbre sobre las negociaciones para poner fin a la guerra. La suspensión deja en suspenso uno de los instrumentos con los que Estados Unidos pretendía presionar a Rusia y a los países que mantienen relaciones comerciales con el Kremlin.
Donald Trump cuestiona el liderazgo de Volodímir Zelenski
En paralelo, el presidente estadounidense ha endurecido sus declaraciones contra Volodímir Zelenski, a quien ha reprochado su supuesta falta de voluntad para alcanzar un acuerdo. " No es un buen tipo ", ha afirmado Donald Trump, que también ha puesto en duda que el mandatario ucraniano deba ser quien negocie un eventual pacto con Rusia. " Si se llega a algún tipo de acuerdo, no será con él ", ha señalado el republicano, que ha insistido en las dificultades para alcanzar un entendimiento entre ambos países debido a la hostilidad entre sus dirigentes.
Donald Trump ha reconocido que Vladimir Putin y Volodímir Zelenski se detestan mutuamente y ha sostenido que esa situación dificulta cualquier negociación. Incluso ha planteado la posibilidad de que Ucrania tenga un nuevo presidente, una declaración que añade tensión a la relación entre Washington y Kiev. Las críticas contrastan con el trato que la Casa Blanca dispensa al Kremlin y se producen mientras la Administración estadounidense mantiene contactos y acuerdos con Rusia en materia energética.
Incertidumbre sobre la presión económica a Rusia
La suspensión de las sanciones abre interrogantes sobre la estrategia de Estados Unidos para influir en el desarrollo de la guerra y las condiciones de un eventual acuerdo de paz. Aunque el paquete permanece paralizado y no ha sido derogado, su aplicación queda aplazada sin una fecha concreta para su entrada en vigor.
La decisión de Donald Trump marca así un nuevo episodio en la evolución de la política estadounidense hacia el conflicto: mientras las medidas destinadas a presionar económicamente a Moscú quedan en suspenso, el presidente intensifica sus reproches a Volodímir Zelenski y cuestiona su papel en una futura negociación.






