Pedro Sánchez lleva a la Unión Europea la batalla contra las tecnológicas: "La infancia no se destruye con algoritmos"
España y Francia logran que Bruselas empiece a hablar de fijar límites de acceso a las redes sociales

El debate sobre la protección de los menores en el entorno digital y el impacto de los contenidos de las plataformas en su desarrollo se ha posicionado en el centro de la agenda política europea. A lo largo del último año, diversas instituciones y ejecutivos como España y Francia han promovido iniciativas orientadas a establecer marcos regulatorios más estrictos frente al libre acceso de la infancia a los espacios virtuales.
De hecho, ha sido el presidente del Gobierno quien ha defendido el papel pionero que jugaron varios países europeos en este proceso de regulación. Según ha manifestado Pedro Sánchez, " hace un año, los Gobiernos de Francia y España propusimos establecer una edad mínima para acceder a las redes sociales ", una medida que en su momento generó posturas encontradas pero que ha terminado por recabar apoyos en el ámbito continental.
Al rememorar la acogida inicial que tuvo la propuesta, el jefe del Ejecutivo ha señalado las reservas a las que tuvieron que enfrentarse durante los primeros pasos del proyecto. " Muchos nos miraron con incredulidad. Otros se opusieron. Pero hubo Gobiernos que nos apoyaron y se fueron sumando a nuestra causa ", ha destacado Sánchez para poner en valor la progresión del consenso alcanzado.
La Unión Europea ya avanza en límites para los menores
La iniciativa ha experimentado un avance decisivo con la implicación de las instituciones centrales de la Unión Europea. El mandatario ha subrayado que " hoy, la Comisión Europea ha puesto sobre la mesa una regulación comunitaria con límites de acceso y seguridad por diseño ", consolidando así el marco normativo impulsado desde la península ibérica y el país vecino.
Para finalizar, Pedro Sánchez ha lanzado un mensaje directo a los responsables de las grandes multinacionales tecnológicas sobre los límites éticos del mercado digital. En sus palabras, " el mensaje que le mandamos a los tecno-oligarcas es claro: la infancia no se destruye con algoritmos ni intereses económicos. La infancia se protege con nuestras democracias ", reafirmando la primacía de los derechos de los menores sobre los intereses financieros de las plataformas.



