Rusia mira al Mediterráneo, según la CIA: un posible ataque con drones ha puesto en alerta a España, Francia e Italia
Alerta de una posible operación con estas aeronaves lanzadas desde barcos mercantes

Los servicios de inteligencia estadounidenses han trasladado a varios gobiernos europeos información sobre una posible operación rusa con drones contra objetivos situados en España, Francia o Italia. El escenario, revelado por El Mundo , plantea una fórmula poco habitual: transportar los aparatos ocultos en contenedores a bordo de barcos mercantes y lanzarlos desde aguas internacionales del Mediterráneo.
La información procede de fuentes vinculadas a los servicios de inteligencia y a organismos de Defensa europeos . Según estas fuentes, la alerta habría circulado después del viaje que realizó a Moscú el director de la CIA, John Ratcliffe, el pasado 25 de agosto. Varios analistas consultados posteriormente por distintos medios han asegurado conocer la existencia de un informe estadounidense sobre este posible escenario, aunque ni la CIA ni los gobiernos de España, Francia e Italia han confirmado públicamente que exista un plan operativo ruso de estas características.
El Gerbera, el dron ruso que estaría en el centro de la alerta de la CIA
El modelo señalado sería el Gerbera , un aparato de pequeño tamaño utilizado por Rusia en la guerra de Ucrania. Según los datos difundidos, puede alcanzar unos 600 kilómetros de autonomía, desplazarse a aproximadamente 160 km/h y transportar una carga explosiva relativamente reducida, de entre cuatro y cinco kilos.
Precisamente, sus dimensiones permitirían ocultar varios ejemplares en el interior de un contenedor y transportarlos sin levantar sospechas como parte del tráfico marítimo convencional. El escenario descrito contempla que los drones fueran liberados desde un buque situado a cientos de kilómetros de la costa y que posteriormente volaran hacia territorio europeo.
El objetivo no tendría necesariamente que ser la destrucción de grandes infraestructuras. Con una carga limitada, un ataque podría buscar provocar incendios , dañar instalaciones expuestas o interrumpir temporalmente la actividad de un aeropuerto o un puerto.
La amenaza rusa que llega al Mediterráneo
La hipótesis supone un cambio en el guion establecido desde Moscú que, hasta ahora, solo ha actuado en el este de Europa. El posible uso de barcos permitiría a Rusia evitar el lanzamiento desde territorio propio y situar los aparatos más cerca de sus posibles objetivos.
El aviso también coincide con advertencias de responsables europeos sobre una posible ampliación geográfica de las acciones de presión rusa. El ministro de Exteriores lituano, Kęstutis Budrys , afirmó a Reuters que existe preocupación entre los aliados por una eventual extensión de las actividades híbridas rusas hacia otros países de la OTAN.
Por el momento, no existe confirmación pública de que Rusia haya decidido ejecutar una operación de este tipo. La alerta, por tanto, describe un escenario de riesgo, no un ataque inminente confirmado. La principal incógnita para los gobiernos europeos es determinar si se trata de una capacidad que Moscú estaría preparando o de una hipótesis preventiva incluida en los análisis de inteligencia.




