El Tribunal Superior de Madrid rechaza la petición de desalojar la acampada de Sol
La Comunidad de Madrid ve cómo los jueces no aceptan las medidas cautelarísimas

El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid ha recibido un golpe del Tribunal Superior de Justicia, que ha rechazado por completo las medidas cautelarísimas para desalojar la acampada de la Puerta del Sol que lleva instalada desde el 26 de septiembre, en protesta por la crisis de la vivienda y, en especial, tras el desahucio de Maricarmen. Los jueces, no obstante, han establecido nuevos plazos para una nueva decisión.
Antes de las nueve de la mañana del 7 de octubre , todas las partes podrán realizar y presentar sus alegaciones, algo que será crucial para que la Fiscalía y la Abogacía del Estado lleven a cabo sus protestas . Será entonces cuando los jueces volverán a revisar la nueva documentación y se pronunciarán.
Ayuso y su equipo deseaban que estas medidas salieran adelante y así que tanto la Delegación del Gobierno como la Policía Nacional hicieran sus actuaciones y se desalojara la Puerta del Sol a las cientos de personas que duermen allí.
Según la decisión, en caso de que la Policía Nacional tuviera que intervenir, se podrían producir escenas de mucha tensión , dado que los acampados podrían no querer desalojar y, por tanto, los agentes se verían obligados a usar la fuerza para cumplir con la medida.
El TSJM abre el plazo para nuevos argumentos
En cualquier caso, el asunto no ha acabado, dado que ahora el Tribunal Superior de Justicia de Madrid deberá estudiar las opiniones y argumentaciones de la Fiscalía y la Abogacía del Estado. Será entonces cuando el TSJM tendrá que pronunciarse de nuevo y tomar una decisión respecto a los acampados en Sol.
Esta acampada está liderada por el Sindicato de Inquilinas , que el pasado 26 de septiembre decidió instalar unas tiendas en el kilómetro cero de la capital de España. Poco a poco la plaza se fue llenando y cientos de personas ocupan el espacio público desde entonces, en modo de protesta por la crisis de la vivienda. El rechazo a los decretos, que ha derivado en un adelanto electoral, podría agravar aún más estas tensiones.




