Sandra Ferrer rescata el lado más humano de Isabel la Católica, la reina que conquistó Castilla y perdió a su familia
La periodista debuta en la novela con 'Isabel de Castilla', una obra que se adentra en la dimensión privada de una de las mujeres más poderosas de su tiempo para explorar el coste personal del poder, la maternidad y las pérdidas que marcaron sus últimos años

¿Q ué ocurrió realmente en la vida familiar de Isabel la Católica? Más allá de la reina que consolidó su poder, impulsó la conquista de Granada y respaldó el viaje de Cristóbal Colón, hubo una mujer cuya vida estuvo marcada por las expectativas familiares, el dolor y la pérdida. Esa es la perspectiva desde la que la periodista y divulgadora histórica Sandra Ferrer aborda su primera novela, 'Isabel de Castilla' ( La Esfera de los Libros ).
Especializada en historia de las mujeres, Sandra Ferrer propone una mirada alejada del retrato exclusivamente político de Isabel. La novela reconstruye su trayectoria desde su infancia en Arévalo hasta su muerte en Medina del Campo, recorriendo algunos de los episodios fundamentales de su vida: la lucha por la sucesión castellana, su matrimonio con Fernando, la conquista de Granada y el apoyo a Cristóbal Colón. Pero el verdadero eje del relato se encuentra en aquello que sucedía lejos de los escenarios del poder.
Una reina poderosa, una madre marcada por la pérdida
La obra presenta a una Isabel capaz de desenvolverse y triunfar en un mundo político dominado por hombres y, al mismo tiempo, una madre que contempla cómo su proyecto familiar se desmorona. Las muertes del príncipe Juan, de la princesa Isabel y del infante Miguel, unidas a las circunstancias que rodearon a Juana, golpearon especialmente los últimos años de la monarca y pusieron en peligro la continuidad dinástica que había tratado de asegurar.
Así, Sandra Ferrer contrapone la imagen pública de una reina victoriosa con la realidad íntima de una mujer marcada por el sufrimiento. El poder que Isabel logró conquistar no pudo protegerla de las pérdidas familiares ni garantizar el futuro de la dinastía que había imaginado.
La novela invita de este modo a mirar a Isabel la Católica desde una perspectiva diferente: no solo como la soberana que protagonizó algunos de los acontecimientos decisivos de la historia de España, sino también como una mujer enfrentada a las contradicciones entre sus responsabilidades como reina y sus emociones como madre.
Las mujeres que quedaron fuera de la historia
Otro de los rasgos distintivos de Isabel de Castilla es la recuperación de las mujeres que rodearon a la monarca y que han quedado relegadas en buena parte de los relatos tradicionales. Personajes como Beatriz de Bobadilla, Beatriz Galindo, Juana de Mendoza, Beatriz de Silva o Cassandra Fedele adquieren un papel relevante dentro de una red femenina que permite comprender mejor tanto la época como a la propia reina.
De este modo, Sandra Ferrer mantiene una de las líneas fundamentales de su trayectoria: dar visibilidad a mujeres que la historia ha dejado en un segundo plano y reivindicar su influencia en acontecimientos y procesos que tradicionalmente han sido narrados desde una perspectiva masculina.
Para Sandra Ferrer, autora de más de una decena de ensayos históricos como 'Mujeres Silenciadas en la Edad Media', 'La revolución de las invisibles', 'El Taller de Artemisia' y 'Pioneras del feminismo', 'Isabel de Castilla' supone su primera incursión en la ficción. Su trabajo como divulgadora se ha desarrollado también a través de colaboraciones con revistas especializadas y de su página Mujeres en la historia , donde recupera las vidas de mujeres que no siempre han recibido el reconocimiento que merecen.
Con Isabel de Castilla. Reina gloriosa, madre doliente, la autora se detiene en una de las figuras más poderosas de la historia de España para mostrar el contraste entre la reina que consiguió imponerse en la esfera política y la madre que tuvo que enfrentarse a pérdidas que ningún poder podía evitar.



