En 1912, un joven colono construyó una granja en un lago aislado: 54 años después, ayudó a salvar a cisnes trompeteros y la propiedad formó parte de un parque provincial
Un hito que quedó para la posteridad en la conservación de este tipo de aves

A lo largo de todo el mundo, existen historias que sorprenden a propios y extraños . Pues bien, en 1912 , un adolescente colono construyó una granja en un lago totalmente aislado . Hasta aquí, todo normal, pero 54 años después, había ayudado a multiplicar la población de cisnes trompeteros y la propiedad acabó formando parte de un parque provincial.
Este fue el joven que construyó una granja en un lago aislado que 54 años después ayudó a salvar a cisnes trompeteros
En el invierno del año 1912, Ralph Edwars llegó a Lonesome Lake, en la Columbia Británica , en busca de construir una granja alrededor de las montañas. El asentamiento más cercano estaba a unos 65 kilómetros y, optó por vivir aislado en la naturaleza. Lo que para él fue una residencia familiar con el paso de los años, acabó convirtiéndose en una granja clave para una especie al borde de la extinción: los cisnes trompeteros.
En 1913 recibió una parcela de 62 hectáreas a través de un programa de colonización y empezó a desbrozar el terreno y construir una casa, que a la postre acabaría siendo una granja. Allí, crió a sus tres hijos junto a su mujer y la familia estuvo en Lonesome Lake y relacionados con el lugar durante muchos años, hasta que Edwards dejó el mencionado sitio en 1966.
El cisne trompetero , a comienzos del siglo XX era una especie en extinción, ya que, solo había 100 ejemplares en la población norteamericana y en donde Edwards vivió, en el Lonesome Lake, había unas 30 aves de esta especie. Asimismo, cuando conocieron esta noticia, colaboraron para alimentar a los cisnes durante el invierno.
Los resultados fueron extraordinarios: la banda de cisnes trompeteros creció hasta los 600 ejemplares en la década de los años 60 haciendo de Edwards una figura clave de la conservación de este tipo de animales.
La finca siguió siendo de la familia hasta que un incendio forestal en 2004 destruyó lo que Ralph había construido, mientras que en 2021 la Fundación de Parques de la Columbia Británica adquirió el terreno para incorporarlo al Parque Provincial Tweedsmuir , quedando la historia de los Edwards ligada a este lugar para la posteridad.






