Carlos Egea, médico especialista en sueño, sobre el cambio de hora: “El cuerpo necesita 3 días para adaptarse, puede haber más riesgo de accidente de tráfico por somnolencia"
El cambio al horario de invierno trae consigo días más cortos y más horas de oscuridad

L a llegada del horario de invierno vuelve a poner el foco en los efectos que el descanso y la falta de luz natural tienen sobre la seguridad vial. Con el cambio de hora, los días comienzan antes y anochece más pronto , lo que hace que muchos conductores tengan que realizar sus desplazamientos cotidianos en condiciones de escasa visibilidad. A esta circunstancia se suma la alteración temporal del reloj biológico, que puede provocar cansancio, falta de concentración y somnolencia.
El doctor Carlos Egea, portavoz de la Sociedad Española de Sueño (SES), insiste en la importancia de concienciar a la población sobre los riesgos de dormir menos de lo necesario . "Deberíamos enseñar en los colegios que no dormir mata, no solo porque tiene relación con la esperanza de vida, sino porque también es una de las causas de los accidentes de tráfico" , advierte. Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) recogidos por La Vanguardia , la somnolencia interviene directa o indirectamente entre el 15% y el 30% de los accidentes de circulación.
Dormir poco reduce los reflejos y aumenta el riesgo de accidente
La falta de descanso afecta directamente a las capacidades necesarias para conducir con seguridad. Una persona que no ha dormido lo suficiente puede reaccionar más despacio ante un imprevisto, calcular peor las distancias y perder capacidad de concentración. El riesgo aumenta cuando el conductor ignora las señales de cansancio y continúa al volante pese a notar que le cuesta mantener los ojos abiertos.
Egea recuerda que, en términos generales, los adultos necesitan dormir entre siete y nueve horas cada noche . Sin embargo, más del 36% de la población duerme menos de lo recomendado , según los datos citados por el especialista. La situación preocupa especialmente en carretera, donde un instante de falta de atención puede tener consecuencias graves.
El cambio horario también puede influir en el descanso. Aunque el paso al horario de invierno permite ganar una hora en el reloj, el organismo necesita tiempo para adaptarse a la nueva rutina. "El cuerpo necesita unos tres días para adaptarse, por lo que en ese tiempo puede haber más riesgo de accidente por somnolencia" , explica el médico. El ajuste de primavera, cuando se pierde una hora de sueño, suele tener un impacto mayor sobre el descanso.
A estos factores se añade la reducción de las horas de luz natural . Con el anochecer más temprano, aumenta el número de desplazamientos que se realizan de noche, especialmente entre quienes regresan del trabajo. La oscuridad y las bajas temperaturas también pueden favorecer la aparición del sueño, mientras que la menor iluminación dificulta la percepción de obstáculos, peatones y otros vehículos.







